CIDH transmitirá por Zoom la audiencia sobre el homicidio de Ernestina Ascencio
diciembre 03, 2020 | Norma Trujillo Báez

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) celebrará la audiencia mañana sobre el caso de la indígena de Soledad Atzompa, Ernestina Ascencio, asesinada el 25 de febrero de 2017 presumiblemente por integrantes de la milicia.

En 2012, las organizaciones presentaron el caso ante la CIDH, denunciando al Estado mexicano por las causas que provocaron la muerte de doña Ernestina, por la falta de esclarecimiento de los hechos y por la impunidad de los responsables, así como por no adoptar medidas progresivas para garantizarle el ejercicio de sus derechos económicos, sociales y culturales, en particular el derecho a la salud que le hubiera salvado la vida. Violaciones que se produjeron como resultado de violencias y discriminación múltiple sin que se le brindara protección judicial ante tales hechos.

Asimismo, la petición fue presentada por la violación al derecho a la verdad, protección judicial y garantías judiciales, de las integrantes de las organizaciones que formularon las solicitudes de información pública, así como de la sociedad en su conjunto.

A finales del año 2017, la CIDH admitió el caso, el cual se encuentra ahora en la etapa de análisis sobre el fondo de los hechos denunciados que le llevará a determinar la responsabilidad del Estado mexicano.

Mañana viernes 4 de diciembre de 2020, a las 13 horas (huso horario de la CDMX), se llevará a cabo de manera virtual una audiencia pública convocada por la CIDH. Durante la audiencia, la CIDH escuchará tanto a las organizaciones peticionarias en el caso, como a la representación del Estado.

La audiencia podrá seguirse mediante la plataforma Zoom, para lo cual es indispensable registrarse previamente en https://cidh-org.zoom.us/webinar/register/WN_mvNREjKpRTOMfYnyXnSp-g y a través de f LIVE Facebook.com/CIDH.OEA/live

Hace 13 años, el 25 de febrero de 2007, Ernestina Ascencio fue encontrada por su hija tirada en el monte donde llevó a pastar a sus ovejas, cerca de un campamento del Ejército mexicano, en la comunidad de Tetlatzinga, municipio de Soledad Atzompa, Veracruz. Al preguntarle lo que le había sucedido, doña Ernestina –en su lengua nahua– respondió: "los soldados se me echaron encima, mi hija. Me duele la cadera".

Doña Ernestina no recibió atención médica oportuna. Falleció en la madrugada del día siguiente. Los primeros hallazgos médicos evidenciaron la existencia de violencia sexual, lo que motivó el inicio de una investigación en la Agencia del Ministerio Público Especializada en delitos contra la Libertad, la Seguridad Sexual y contra la familia en la Procuraduría General de Justicia del estado de Veracruz (PGJ).

En sus primeras declaraciones, representantes del gobierno de Veracruz, así como de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), condenaron el crimen, mientras que la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) manifestó públicamente que los agresores pertenecían a grupos que pretendían desprestigiar al Ejército. Sin embargo, antes de que concluyeran las investigaciones, el entonces presidente de la República, Felipe Calderón, adelantó la conclusión del caso, en el sentido de que la señora Ernestina murió de "gastritis crónica," la cual fue secundada por la CNDH, la Sedena y la PGJ de Veracruz, dando lugar al cierre y archivo de la investigación.

Ante la indignación por los hechos, la contradicción de las versiones públicas de las autoridades, y el archivo de la investigación, diversas organizaciones de la sociedad civil solicitaron acceso a las constancias del expediente de investigación. Sin embargo, la "versión pública" entregada por la PGJ de Veracruz ocultó las principales pruebas. Las organizaciones interpusieron los recursos legales procedentes contra dicho ocultamiento; no obstante, todos resultaron ineficaces para obtener la información de lo sucedido en la investigación.

Las fotos del día