FALANGES: Sobre la revocación de mandato: entre la política ficción y el imperativo democrático
diciembre 02, 2020 | Luis Adalberto Maury Cruz

En una democracia el mandato es la potestad que el electorado le confiere a uno de sus miembros para una función pública de naturaleza electoral, en los tres niveles de gobierno del poder ejecutivo (en México). Empero, ¿Qué la revocación del mandato?

La democracia es un sistema político humano, por lo tanto imperfecto y proclive a la corrupción. El punto es colocar al sistema en la logia de lo perfectible bajo los principios de progresividad de los derechos humanos y de la progresividad democrática.

El mandato lo tiene el gobierno, está obligado a la transparencia, a la rendición de cuentas, a la eficiencia, a la ciudadanización del Estado y al combarte a la corrupción en la gestión pública.

El mandante es quien elige, es el electorado. (Obviamente hay poderes fácticos, distorsiones y delitos en el ejercicio electoral). El mandato es lo establecido en las urnas bajo el principio de legalidad y factibilidad, quien debe realizarlo es el gobierno.

Las reglas del juego democrático es acatar el mandato de urnas. Tanto para quien resulta vencedor como para el perdedor en el proceso electoral esto es crucial para vida institucional, no se niegan las impugnaciones legales, es inaceptable el incumplimiento del mandato de urnas, este está para ser acatado no para ser desoído. En efecto, no hay obligación frente a lo imposible. La posición política está para criticar y proponer, en la actualidad no hace ni una ni otra.

La crítica la realizan los medios de comunicación opositores al gobierno federal, por ejemplo Vicente Fox y Marta Según vinculado con Grupo Imagen; los gobernadores Corral de Chihuahua y García Cabeza de Vaca de Tamaulipas ambos financiado a Latinus de Loret de Mola y a Brozo.

Las manifestaciones de reclamos sociales y de grupos de interés ante el nuevo régimen, que son válidas, pero no tienen propuesta, ni ideario y están fragmentados. Por ejemplo, las infiltraciones de los reclamos de las mujeres, en donde algunos colectivos feministas son financiados por la oposición y por grupos de interés como las Brujas del Mar con vinculo calderonista. FRENAA de filia salinista. Esto ya tratado con antelación en otras columnas.

En este terreno la revocación de mandato requiere una ciudadanía más participativa, una oposición proactiva y propositiva cosa inexiste hasta hoy. Empero, el avance es cierto pero insuficiente, el derecho a la revocación debes ser el derecho acorrer a funcionarios ineptos, corruptos y de fincarles procedimientos penales y administrativos con la respectiva reparación integral del daño. Así, una revocación sin reparación de daños es política ficción.

La revocación de mandato en México es el mecanismo de la democracia participativa para retirar de un cargo de elección popular a quien resultara electo en la última elección por motivo de impericia y/o corrupción en su encargo público. Tiene su fundamento legal en los artículos 40 y 41 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Desde el Artículo 1º (derechos humanos) y 133 (bloque de constitucionalidad) del Código Patrio, bajo los principios de progresividad de los derechos humanos, interpretación conforme y de progresión democrática también deben someterse a la consulta popular sobre la revocación de mandato de los gobernantes de los órganos autónomos, por ejemplo en las universidades públicas y de los poderes legislativo y judicial.

Considerar que una revocación es inviable porque dejaría acéfala a una institución es falaz. Se debe prever lo previsible en las condiciones en las que habría una revocación efectiva del mandato, esto es cuestión de diseño institucional.

El derecho a la revocación de mandato es un imperativo democrático, porque la tributación es pública y constante, el gobierno es administrador de lo público no es patrón, y dado que la soberanía dinamo del pueblo y todo poder público se instaura para el beneficio popular. No aceptar esto es tanto como propugnar por violación de derechos humanos. Esto tiene su fundamento constitucional en los artículos 1º, 39, 40, 41 y 133.

En este terreno el mandato de la justicia federal para restablecer la revocación de mandato en Veracruz es correcto en lo legal y recupera el mandato de urnas de 2018 y la política nacional. Evidencia la poca sensibilidad política de congreso y del ejecutivo. Quien contraviene este mandato violenta derechos humanos en materia política de electorado y agrede su propia continuidad política. Se evidencia una precariedad jurídica y política.

La consulta de la revocación de mandato es una limitante que obliga al gobernante en turno a trabajar de manera inmediata para que pueda terminar su periodo completo. Puede fomentar la competencia política. Sin embargo, el punto es generar mayor participación ciudadana haciendo efectivos los derechos a la información pública, la rendición de cuentas y el presupuesto participativo.

Así, la revocación de mandato es un avance incompleto, un imperativo democrático, ser requiere una oposición responsable y proactiva, una ciudadanía más participativa; un gobierno eficiente, transparente y de resultados; esto en el contexto de la aplicación del estado de derecho. En fin, ¿usted qué piensa?...

lmaury_cruz@hotmail.com

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