Cumpleaños feliz
diciembre 02, 2020 |

Se han cumplido dos años del gobierno de López Obrador en escenarios harto complicados. Un primer año de gobierno sin crecimiento económico, al empezar el segundo año una pandemia que ha casi congelado la economía del mundo.

La gama aborigen de matices conservadores se ceban en críticas al desempeño gubernamental y se montan en las valoraciones interesadas de la revista Bloomberg y del director de la OMS, Tedros Adhanom, respecto al desempeño de México en la pandemia. No cuestionan, ni siquiera mencionan, las condiciones preexistentes.

Esto es las epidemias de obesidad, obesidad mórbida, diabetes e hipertensión en las que los seis gobiernos anteriores dejaron al país. De la Madrid, Salinas, Zedillo, Fox, Calderón y Peña Nieto.

Treinta y seis años de desmantelamiento del sistema de salud, de simularlo, de inauguraciones de hospitales cascarón, sin personal ni equipamiento. Con una modificación obscena de la ingesta con la explosión de alimentos procesados y comida chatarra. Recuérdese cuando las empresas fabricantes de comida chatarra que invaden las escuelas con su oferta de mierda, hipócritamente simularon hacer presentaciones más pequeñas para venta en las cooperativas escolares. Las escuelas en México son entornos que promueven la obesidad infantil, ya que a pesar de haber hecho una regulación obligatoria y sancionable, más de la mitad del total de alimentos y bebidas que se venden son chatarra, tan sólo el 4.3% de la venta es de frutas y verduras, y solo el 17.3% de las escuelas cuentan con bebederos.

Algo parecido pasa en Estados Unidos con los cambios habidos a la ingesta durante el oscurantismo neoliberal, precisamente por la epidemia de obesidad e hipertensión. Claro que en México tenemos gran mortalidad y morbilidad por covid-19, pero por esas razones. No por mala gestión gubernamental. El país no ha pedido prestado, lo que contraviene el dogma neoliberal. Por ello las críticas internacionales al gobierno mexicano. Las decisiones gubernamentales han sido correctas. Basta dar una oteada a lo que sucede hoy en Francia o España, por ejemplo.

El mexicano es un gobierno anti sistémico en cuanto al neoliberalismo. La aproximación gubernamental a los asuntos públicos no es neoliberal y ésa es la razón de las críticas de la OMS y Bloomberg. Algo similar pasa con Trump, que también es anti sistémico desde la derecha. Pero no es casual que la la clase trabajadora y asalariada apoye tan decididamente al trumpismo.

De habernos pasado esto con un gobierno del régimen anterior, hoy estaríamos mucho peor. Con más deuda, mayor número de contagios y decesos, endeudados y con los asalariados pagando los costos de la pandemia mientras a las empresas se les dan los pocos recursos que hubiera. Se desgarran las vestiduras porque no son los beneficiarios acaparadores de lo poco que hay.

Dicen los maledicentes que México está dividido. No es verdad. Con todas las complicaciones que enfrentan los mexicanos, la aprobación de la gestión de gobierno es superior al 65 por ciento. Eso no solo es harto significativo, es contundente.

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