Política

Falacias y sofismas

noviembre 18, 2020

Impresentable, repelente, como quienes saquearon al país durante las últimas cuatro décadas, el dirigente perredista, Jesús Zambrano, endereza su crítica al gobierno veracruzano y esgrime el tema de la violencia en que él, junto con sus comparsas del PAN y el PRI, sumieron y dejaron a Veracruz punto menos que en la inviabilidad. Sus socios prianistas –esto es, Javier Duarte de Ochoa y Miguel Ángel Yunes Linares– condujeron al estado a la inviabilidad. Literalmente.

El sexenio del primero y el bienio del segundo significaron ocho años de asesinatos de inocentes, feminicidios, crímenes contra periodistas, y una corrupción obscena. Fueron esas dos administraciones las que permitieron la expansión geométrica del crimen y del resto de los comportamientos sociales patológicos. Claramente los feminicidios.

Dice el dirigente perredista que Veracruz está en manos del crimen. Es impreciso. Lo estuvo, eso sí, cuando sus socios ex gobernadores tomaban las decisiones. Para Zambrano la indiferencia del gobernador "continúa", lo mismo que para la administración federal. Está bien, es su opinión. Para Veracruz, eso sí, es mejor que ni él ni sus socios panistas continúen en el gobierno.