Política

Frenaa, ¿del fracaso a la radicalización?

noviembre 16, 2020

Más allá del hecho de que el plantón de las casas de campaña vacías en el Zócalo fuese un montaje para justificar mediáticamente la existencia de un movimiento antilopezobradorista, cohesionado en torno a Gilberto Lozano, uno de los más claros exponentes de la ideología de extrema derecha que se ha utilizado como punta de lanza para confrontar el proyecto de la 4T, en efecto, puede establecerse que ese primer intento ha fracasado.

La movilización de Frenaa había venido a sustituir en parte la ausencia de partidos de oposición fragmentados y sin rumbo que apenas comienza a articular otro frente conformado por la variopinta oposición del PRI, PAN, PRD y partidos menores que plantará cara a Morena en las elecciones del año próximo. Y no solo por el hecho de que fuese levantado tras 52 días de una magra presencia humana, pues solo 20 personas animaban al plantón formado por 700 casas de campaña, sino que el Frente Nacional Anti-AMLO (Frenaa) reveló mayormente lo artificial de la movilización cuya consigna sustantiva era demandar la renuncia del Presidente y exclamar el peligro de que el comunismo se implantara en México. Este hecho simbólico representa también un fracaso para los grandes corporativos mediáticos que tenían un magnífico pretexto para sustentar su discurso de descalificación hacia todo lo que oliera a López Obrador. Es igualmente perturbador para los ex presidentes panistas, Felipe Calderón y Vicente Fox, quienes festinaban el arribo de sus nuevos cruzados por la democracia y con ello sustentaban que el descontento es generalizado en todo el país, barruntando casi una crisis terminal del régimen lopezobradorista. En ese tenor se quedó entrampada la Iglesia católica –especialmente la veracruzana–, que alentaba a sus cruzados anticomunistas a perseguir sus ideales de justicia y democracia. Finalmente, el Frenaa viene a confirmar que en México existen núcleos duros de un conservadurismo racista y golpeador que, a la expectativa, espera aglutinarse en torno a la construcción de un movimiento de alcance nacional que tenga la fortaleza necesaria para acabar con la "amenaza comunista".

Por lo pronto, el retiro de las casas de campaña, destacó su líder, es parte de una estrategia que continuaría con una marcha programada para el próximo sábado, y que por lo pronto se les dará alojamiento en hostales y hoteles a quienes provenientes de otros estados permanecieron en el plantón.

Dada la naturaleza ideológica y de los intereses que los secundan, no puede suponerse que el movimiento frenista haya concluido, pues a la par de anunciar la continuación de sus actos por medio de marchas, ha comenzado una segunda etapa en su acción política al tomar distancia de los partidos, a los que acusan de velar por sus propios intereses y de transar con todo lo que sea necesario para perpetuar sus privilegios y canonjías.

Es de esperarse que ante la incapacidad para mantener el interés ciudadano por medio de plantones de este tipo, los líderes del Frenaa recurran a otra clase de estrategias, acaso más radicales, para sustentar su vigencia como opción y conformar un movimiento antípoda al que llevó al poder a López Obrador. Y así, que Gilberto Lozano o alguno de sus compañeros puedan ocupar la Presidencia de la República y restaurar el régimen que añoran.