"Venimos a acabar con la injusticia que por décadas lastimó a Veracruz"
noviembre 16, 2020 | Tulio Moreno Alvarado

En entrevista exclusiva con La Jornada Veracruz, el gobernador Cuitláhuac García sostiene que mediante el combate a la corrupción y con una política de austeridad se ha logrado hacer mucha obra, contener la pandemia y vincular el estado con los megaproyectos, todo ello sin endeudar más al estado.

El Segundo Informe de Gobierno se da en una situación inédita. Inseguridad, deuda pública y pandemia con pasivos financieros provocados por el desvío de recursos de gobiernos anteriores. En ese sentido, ¿qué se ha hecho en Veracruz si se parte del discurso del Presidente centrado en el combate a la corrupción y la impunidad?

CGJ.- En primer lugar fortalecimos a la Contraloría General del Estado (CGE) para acabar con la simulación. La primera contralora, Leslie Puriga, puso orden y luego Mercedes Santoyo le dio seguimiento y concluyó con ello. La idea es barrer desde arriba hacia abajo, considerando que si las cabezas no se corrompen, se puede avanzar hacia abajo. Hemos supervisado que todos cumplan con ello.

¿Hay avances en su gobierno en ese sentido?

CGJ.- Se puede ver en un simple hecho. Ya no hay funcionarios que a poco de iniciar cargos presuman ranchos y los privilegios de antes. Para exigirles, había que dar el ejemplo y eso es lo que hice. Ya llevo cinco años como funcionario, tres de diputado federal y dos como gobernador y no tengo ranchos ni casas nuevas. Sigo con mi patrimonio original, vivo en el mismo lugar, inclusive tengo menos carros y acabé de pagarle una camioneta a mi padre. No ha habido escándalos por corrupción como anteriormente se hacía. Eso demuestra que cumplimos con un gobierno austero.

Pero si como dice la intención es ajustar el gasto y tener un gobierno austero, ¿esto cómo impacta a la ciudadanía?

CGJ.- La austeridad es quitar privilegios a los funcionarios. Había en gobiernos anteriores compensaciones arriba de los salarios. Con dinero público se pagaban viajes privados, algo que prohibimos y ningún funcionario ahora lo hace. Los aviones del gobierno ya no se usan para viajes particulares. Eso nos ha permitido ahorrar y solo se ocupan para las tareas de Protección Civil (PC), traslado de enfermos o heridos, o que solo en situaciones de emergencia puedan moverse rápidamente los secretarios. Los jets y helicópteros se usan como ambulancias para atender a gente en zonas serranas y de difícil acceso.

¿Puede estimarse en datos duros lo que ha representado ese uso limitado del equipamiento aéreo, en recursos para servicios, salud u obra pública?

CGJ.- Con la pandemia y la parálisis económica necesitábamos dar un apoyo inmediato a los pequeños negocios que generalmente no tienen acceso a créditos. Gracias al orden financiero y a esa clase de ahorros y reducción de gastos superfluos, pudimos transferirles 100 millones de pesos.

Otro ejemplo. Cuando inició la pandemia ya teníamos 50 millones de pesos para comprar material, capacitación, señalamientos para definir rutas para pacientes de covid-19, pues se necesita una logística muy compleja y previa .

Igualmente importante es el hecho de que fuimos de los pocos estados que no pidieron créditos para enfrentar la contingencia. Un ejemplo claro es lo que se hizo en el Hospital Siquiátrico de Orizaba, donde se vio que estaba prácticamente en ruinas.

Se habilitó y puso en operación de forma casi inmediata, pues ni siquiera había entradas para agua potable. Lo hicimos gracias a [que somos] un gobierno austero que contó también con el apoyo del Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), pues Veracruz le entró rápido al esquema propuesto durante una reunión que hubo en Yucatán en los primeros meses de la administración federal.

¿Ha sido adecuada la atención que su gobierno le ha dado a la pandemia? CGJ.- Eso no lo digo yo, ahí está el Semáforo, pero además se debe al acierto nacional en el tratamiento integral a esta emergencia de salud pública a cargo del doctor Hugo López Gatell y su grupo de especialistas. Pareciera lógico que si existe un problema de este tipo fuera atendido por expertos y especialistas pero en muchos otros países no fue así, con las consecuencias que conocemos por desgracia. Esto ha sido clave, es muy preparado, acertado y reconocido internacionalmente al grado que la Organización Panamericana de la Salud (OPS) lo integró su equipo.

Por otra parte, tenemos un gran equipo de médicos y especialistas que trabaja en cada jurisdicción sanitaria, lo que me lleva a reconocer la estructura que ya existía y donde se han hecho las cosas pensando en la gente y no en cuestiones políticas.

Además tuvimos la fortuna de que al frente de la Secretaría de Salud (SS) en el estado estaba un especialista neumólogo pediatra que conoce su trabajo y eso contribuyó al éxito en los hospitales para el manejo del covid-19.

Veracruz tiene de las deudas públicas más grandes del país, lo que trae como consecuencia limitaciones en el gasto público. ¿Cómo le ha hecho su administración para invertir socialmente?

CGJ.- Conteniendo el gasto corriente. Eso permitió ahorrar tan solo en la oficina del gobernador 80 millones de pesos en un año. Y por medio de compras consolidadas, supervisión de gastos, desaparición de nóminas especiales, apego al tabulador salarial, etcétera, se logró ahorrar 2 mil millones de pesos. Las dificultades por el pago de la deuda es de tal magnitud que cada año tan solo de intereses deben pagarse unos 4 mil 500 millones de pesos, una cifra superior a lo que el estado le aporta a la Universidad Veracruzana (UV).

¿Su gobierno está adquiriendo deuda nueva?

GGJ.- No. Solo reestructuramos. En el 2018 cuando entramos al gobierno había una deuda de 48 mil millones de pesos. La situación inicial nuestra se agravó cuando el gobernador saliente, Miguel Ángel Yunes Linares reconoció públicamente que no iba a dejar nada. Y eso sí lo cumplió aun sabiendo que venían pagos de aguinaldos en diciembre y los gastos de fin de año.

Veracruz tiene un déficit presupuestal anual de 6 mil millones de pesos. Es un vicio administrativo que se trata de limpiar. Se programaban gastos con un dinero que no se tenía y la única manera de resolverlo era pedir deuda. Así se fue acumulando hasta llegar a lo actual de 42 mil millones de pesos. Si bien nadie se atrevió a poner orden, el gobierno anterior fue más allá pues además se dedicó a limpiar las cuentas. Recuerdo que cayó en viernes el cambio de Gobierno y fue cuando me enteré de que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) iba a depositar 400 millones de pesos y les pedí no lo hicieran porque Yunes había dicho que no iba a dejar ese dinero para los pagos. De todos modos vaciaron las cuentas pues decían que era para pagar proveedores, pero resulta que ninguno de los empresarios recibió un centavo de ese dinero.

Todo eso forma parte de una investigación y hay denuncias como en el caso también de la firma de un cheque por 20 millones de pesos que un funcionario hizo a su nombre y que retiró de las cuentas gubernamentales. Prácticamente no había cómo enfrentar esos compromisos, así que pedimos un crédito a pagar a un año, mismo que ya se liquidó.

Con una política de austeridad y honestidad hemos logrado reducir a la deuda casi 700 millones de pesos con aportaciones a capital, aparte de lo que se paga por intereses. Esa capacidad financiera solo se logra con un manejo honesto y eficiente del presupuesto

¿Hay denuncias por desviación de recursos en contra del ex gobernador Yunes?

CGJ.- Tiene procesos abiertos en la Fiscalía General de la República (FGR). Pero como nosotros no lo hacemos para buscar venganzas ni nos interesa hacer leña del árbol caído, esperamos a que la justicia se aplique. De hecho, hay funcionarios suyos en la cárcel y otros más prófugos. Lleva tiempo porque son tardados los procesos de revisión de cuentas pues se llevan hasta dos años, además que hay un periodo de solventación para que se corrijan sus probables errores u omisiones sin judicializar los casos.

Uno de los proyectos torales de la administración del presidente López Obrador es el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT) que unirá Salina Cruz y Coatzacoalcos. ¿Qué beneficios traerá para el estado, sobre todo, en esa región con elevados niveles de marginación e histórico abandono?

CGJ.- De hecho, aparejado a ese proyecto ya se construyeron carreteras y escuelas. Se han establecido convenios para inversión de gobierno aparte de la privada y eso ha traído múltiples beneficios, entre otros, fuentes de empleo.

En el puerto de Coatzacoalcos ya se han invertido 700 millones de pesos para ampliar su capacidad de recepción de barcos con mayor calado, además de infraestructura que lo rodea como carreteras que salen de la Administración Portuaria Integral (API). El estado ha invertido también y calculo que la derrama gubernamental ha sido de 3 mil millones de pesos en infraestructura, aparte de la generación de empleos.

Adicionalmente, el órgano operador del CIIT hace convenios con los gobiernos. Es un organismo para contratar y manejar la inversión. Con este organismo hicimos uno macro en el que participó el gobierno de Oaxaca. Uno de estos tiene que ver con la educación y se hizo algo con la Secretaría de Educación de Veracruz (SEV) a partir de pensar que los megaproyectos beneficien a la sociedad y no solo a los inversionistas.

Además buscamos un desarrollo social importante. Y eso no se explica si no hay participación de egresados de las escuelas tecnológicas de educación superior. Buscamos que los egresados tengan el perfil académico para ser contratados por las empresas que vienen. Que la academia participe en el diseño y planeación del proyecto. Esto le da un valor extra, que la educación que se imparta en la zona esté vinculada con el sector productivo.

Eso es importante para la visión que tenemos en el sector educativo. Soy maestro de tiempo completo en la UV e ingeniero, por ello me complace presumir que una de las escuelas de educación superior, la Universidad Tecnológica del Sureste (UTSV), se vinculó con este modelo a las empresas que están invirtiendo y desarrollando el sur de Veracruz en el CIIT. Esto es lo que buscábamos y me congratulo con la buena relación con el gobernador de Oaxaca. En eso coincidimos porque desplegamos acciones comunes en varias áreas. Esto se hace en una zona donde la pobreza extrema es enorme. Hay un dato. 60 por ciento de la población de la región tiene necesidades que debió haber cubierto el gobierno desde hace 50 años. [Ante] ese porcentaje solo un estadista como el presidente López Obrador puede decidir actuar en consecuencia.

Esto no pude ser dirigido como lo quieren los gobernadores del bloque. Que las zonas ricas reciban más que la pobres es un fracaso. Todos los proyectos similares que se han hecho en otros países con esa visión han fracasado y acaban en guerras civiles, porque hay zonas de exclusión con pobreza total y otras con privilegios.

El gobierno federal no lo ve así, tenemos que resarcir el daño ocasionado a esas zonas. No se puede ir con políticas iguales a un centro urbano de Nuevo León o con los yaquis.

Si eres congruente lo harás así, como el Presidente, que tiene un interés transformador no solo por gobernar bien, administrar bien, venimos a transformar para acabar con las injusticias de décadas. Eso lo hacen los gobiernos para acabar con esas enormes injusticias.

¿Como gobernador de un estado con tantas desigualdades, qué opina de la conformación de un bloque de gobernadores opositores del centro norte del país?

CGJ.- Lo veo como algo politiquero. Casi todos se van ya y quieren dinero para asegurar la sucesión. Piden más recursos para seguir manteniendo sus enormes privilegios. Eso se vio durante la reunión que organizaron en Tamaulipas, donde llegaban todos ellos en aviones privados de lujo. Me tocó verlo porque andaba por Pueblo Viejo y me enteré de la reunión.

Me imagino que si otro hubiera ganado aquí estaría igual que ellos, llegando a la reunión en aviones de lujo. Quieren seguir manteniendo un nivel de vida que agravia a los demás, pues la política no es para eso, es para servir. Si nos pusiéramos en esa lógica de los gobernadores frentistas, con tener aquí la ciudad que produce la mayor cantidad de gasolina del país, pediríamos dinero extra. No es así. Vivimos en una Federación. Esa es la idea de estar federados. Compartir las riquezas con la nación.

Tenemos el gobierno más demócrata que haya habido. Ahí están en el Zócalo las casas de campaña vacías que el Presidente entiende como una forma de protesta y la respeta. A nosotros, cuando Miguel Mancera era jefe del gobierno del Distrito Federal (DF), ni una vez nos dejó entrar al Zócalo pese a que hacíamos marchas pacíficas. Nos teníamos que mover a Reforma y las movilizaciones eran reales, no escenografías.

¿Cuál es su visión de lo que sucede en Veracruz, en relación con eventos de alto impacto como el reciente asesinato de la alcaldesa de Jamapa?

CGJ.- Se tiene que hablar claro. Nosotros no trajimos a los grupos delictivos. Se dejó que se enquistaran, no los combatieron, dejaron que desde las más altas esferas del gobierno cooptaran y crearan grupos de interés político. Tenían acuerdos con ellos. Esto no es nuevo. Acuérdense que detuvieron al general Rebollo, quien era el principal operador de la lucha antinarco y ya con Felipe Calderón al general Cienfuegos y a quien fuera su secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna; según las investigaciones ellos pactaron con el cartel que tiene brazos en Veracruz.

Somos el primer gobierno que no tiene arreglos ni acuerdos. Los estamos combatiendo y hemos detenido ya a 30 jefes de plaza. Antes simulaban aprehender a charalitos, pero así como ingresaban salían en libertad rápidamente. Nosotros queremos evitar eso, armando expedientes sólidos para que no por trapacerías de abogados salgan el libertad como ocurría.

La importancia de apegarse al derecho es vincularlos a proceso e imputarlos ante el juez. Los jefes traen abogados porque tienen mucho dinero para corromper. Por eso nos coordinamos con el Poder Judicial para evitarlo. Cuando entré al gobierno hablé eso con el entonces presidente del Tribunal Superior de Justicia (TSJEV), Edel Álvarez Peña y le pedí participara con la mesa de coordinación.

Sin embargo, ahí nos dimos cuenta de que protegían a los delincuentes desde la dependencia (la FGE a cargo de Jorge Winckler) encargada de perseguirlos y girar ordenes de aprehensión. ¿Cómo era posible que los delincuentes actuaran con impunidad, asesinando, y sus expedientes estuvieran escondidos?

Y ahora nos quieren culpar a nosotros cuando fuimos quienes decidimos acabar con esa red de complicidades. Hay muchos que estaban involucrados. No iban a la cárcel porque la Fiscalía no emitía órdenes de aprehensión. No judicializaba los procesos, se hacía guaje desde antes que llegáramos y los dejaron penetrar. Lamento que los alcaldes estén presionados por los grupos delincuenciales y que también éstos presionen a las empresas cobrándoles el piso. Ellos, los gobiernos anteriores , dejaron ese aparato delincuencial que nosotros estamos combatiendo. Llevamos 30 jefes de plaza detenidos.

El caso de Jamapa es lamentable, ya lo dije, era ambiente muy complejo, agravado por una disputa interna, la presunción de que la Policía Municipal estaba infiltrada y corrupción anterior en el Cabildo.

Vamos a dar con los responsables. Lo hicimos cuando era difícil con el caso de la alcaldesa de Mixtla. Vamos a detener a quienes atentaron contra la alcaldesa. Lo hemos hecho anteriormente porque tenemos resultados en otros casos. Deben entender que en Veracruz se acabó la impunidad.

Para concluir, le preguntamos si se siente satisfecho con lo realizado estos dos años?

CGJ.- No estoy contento pero sí satisfecho. Hemos cumplido pero queremos seguir transformado, falta mucho por hacer. Han sido 30 años en el abandono. Por ejemplo, en Xalapa hay calles desde hace 30 años sin pavimentar dentro de la mancha urbana.

Se construyeron escuelas pero nunca les dieron mantenimiento y si no se han caído es por el esfuerzo de los padres de familia. El secretario de Educación, Zenyazen García, me dio un dato alentador. Llevamos en este año invertidos en infraestructura escolar 2 mil millones de pesos en contribución estatal y federal. Y se ve, ya no me doy abasto para publicar a diario una obra en educación. Como les dije a los secretarios, demuestren lo que están haciendo con hechos, que aporten fotografías y datos reales. No pongan primeras piedras, mejor terminen las obras, de esas tenemos miles.

No nos pueden desmentir porque ahí están. Apoyamos a 10 tecnológicos con construcciones nuevas. No ha sido fácil inaugurarlas. He optado por ir a supervisar sin avisarle a nadie para constatar que en efecto se hagan y se realicen bien. Como sucedió en Tempoal, donde junto con el alcalde habíamos tenido quejas de una calle hecha sin consideraciones técnicas. Ahí llegamos antes de los supervisores de la Secretaría de Infraestructura y Obra Pública (SIOP) y le exigimos a la constructora que solventara las fallas.

Es bueno que el gobernador vaya a los lugares y se dé cuenta personalmente. Soy ingeniero y sé de qué hablo. Hicimos una obra hidráulica alrededor de la UV para dignificar y proteger el entorno. Personalmente verifiqué que se hiciera bien porque además los costos eran elevados.

De ese modo trabajo. Se han hecho muchísimas obras y les he pedido a los diputados que me reporten y las supervisen en sus distritos. Que evalúen el informe del gobernador pero que ayuden verificando su realización. Eso no se hacía y ayuda mucho el hecho de que se registren fotos con los celulares. En las redes de los espacios educativos y de la SIOP se publica prácticamente a diario todo lo que se ha hecho. Quien no lo quiera ver y cierre los ojos, eso es otra cosa.

Me siento contento pero aún falta mucho por hacer.

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