En algún lugar se juntan H. Chávez y D. Trump y A.M. López Obrador
noviembre 06, 2020 | Lenin Torres Antonio

El mundo luce expectante ante los resultados de las elecciones presidenciales de los Estados Unidos de Norteamérica, las bolsas de valores con ligeros movimientos en sus índices bursátiles según se incline los votos electorales a favor de Trump o de Biden, Rusia y China deseosos de conocer quién encabezará la lucha por el predominio global, el conocido ramplón y tosco de Trump, o el que haciendo cuarentena y con todo el apoyo de la clase política, medios de comunicación y los magnates, parece que se acerca más a ganar, el simplón de Biden.

América Latina ni se emociona, sabe bien que, quién llegue a la Casa Blanca la tratará como siempre, como su patio trasero, ya sean demócratas o republicanos seguirán posponiendo como lo han hecho una justa reforma migratoria, y la reivindicación de la fuerza de trabajo de sus emigrantes sólo servirán para sostener con sus remesas a sus familias, y al mercado local de algunos de los países con más migración hacia Estados Unidos.

Exactamente hace cuatro años escribí que "Trump respondía desde un ingenuo nacionalismo ignorante, y los demócratas desde su aparato sofisticado político, donde nos ha hecho incluso simpatizar con la liberadora de la opresión discursiva, que seguro quedaría en sólo esa exhortación liberadora. No nos damos cuenta que tanto Trump y Clinton su posición es la misma, cuidar los intereses del imperio, y de la clase mundial dominante", y pensé que así de simple era, sin darme cuenta que Trump representaba una ruptura con los poderes fácticos de los Estados Unidos, que se relevaron en el poder y actuaban unísonos en cuanto al dominio mundial y las estructuras del poder local, y el éxito inusitado de Trump sucedía por la ineficacia de la política para seguir manteniendo a los USA como la primera potencia mundial, y la incapacidad de la clase política de parar el éxito que había y está teniendo el gigante asiático China, incluso dentro de los mismos Estados Unidos de Norteamérica, la digitalización de la economía y su mercado, habían dejado extensas áreas que fueron aprovechadas los tentáculos comerciales de los China comunista-capitalista, que con un sistema basado en la preponderancia de la economía por encima de cualquier forma de ideología o ciencia, no dudo en meterse en las mismas entrañas del Imperio occidental.

El interés de Trump fue luchar contra ese desplazamiento de la economía americana por la China, y no dudo de enfrentarla con todo lo que estuviera a su alcance, si bien es cierto que paralelamente vino a liderar a la derecha y extrema derecha, y que su discurso nacionalista caló en la sensibilidad de la américa latina, no dudó en contraponerla a un buen entendiendo con México, que se reflejó en la visita que hizo AMLO a los Estados Unidos.

Su muestra de independencia incluso partidista, su enfrentamiento con la clase política tradicional, con los grandes medios de comunicación, con las grandes riquezas y principalmente con los efectos de la crisis sanitaria del coronavirus, lo tienen hoy enfrentando una posible derrota o quizás fraude y salir de la Casa Blanca.

No ha sido suficiente mantener la hegemonía del Imperio, y que los Estados Unidos sea realmente America First, hay que ser y pertenecer al linaje de la clase dominante mundial,

Trump perdió las formas, el estilo, la caballerosidad, la imagen bronca no fue suficiente, Trump fue el fin del diálogo y la diplomacia con que nos habíamos acostumbrado que se mantuviera el statu quo del sistema de explotación mundial.

Hay una clase asceta que controla al mundo, y que ha construido una narrativa que posibilita el sistema de dominio, y los instrumentos legitimadores, y esta clase nunca está dispuesta a ser sustituida.

Pensando en Biden, y en un texto que subtitulé "A propósito de cómo hacer campaña política de "a muertito", y "sin hacer nada" o haciendo la maldad", escribí,

"Leí una noticia que señala que el candidato demócrata a la presidencia de los Estados Unidos Joe Biden, se despega en 10 puntos del presidente del otrora Imperio norteamericano, Donald Trump, en los sondeos presidenciales hacia la Casa Blanca. La pregunta que es obligatoria hacerse es, ¿cómo le hizo?, si se la ha pasado en cuarentena, y su partido el demócrata, realmente no ha hecho una oposición férrea a las políticas públicas de Donald Trump, incluso podemos decir que se ha mantenido aliado en casi todas de sus políticas públicas: política exterior (cuidando los intereses geopolíticos del "Imperio", apoyando el enfrentamiento con China, Rusia, Irán y la Venezuela de Maduro), política migratoria (callándose hacia su política migratoria racial y xenófoba, principalmente hacia la emigración latina y la construcción del muro para separarse de los guetos latinoamericanos), económica (apostando por la re-apertura económica), en la crisis sanitaria del covid19 (manteniendo silencio del coste en vidas humanas a expensa de priorizar la economía), incluso podemos decir, que ante el tema de las protestas raciales ¡no puedo respirar!, los demócratas se han mantenido en un pernicioso silencio, o en tibios reproches, quizás porque comparten con los republicanos el sentimiento de la supremacía blanca. Y sin hacer nada, como lo dije, le saca 10 puntos de ventaja a Trump. ¿Qué sucedió?", esto sin "hacer nada" tiene que ver con él, pero el aparato del poder político, incluyendo el de los medios de comunicación, tenían planificado la segura derrota de Trump, del incómodo vecino de la Casa Blanca, habría que especificar y encontrar las acciones que llevaron a Trump a quedarse sólo, a enfrentar estas elecciones sólo, sin un apoyo explícito del partido que lo postuló, y esto para mí realmente me causa dudas y sospechas, y me confirman la tesis que hay sólo una clase política dominante en el mundo, con sus respectivos representantes en cada uno de los países del resto del mundo, y que el poder mundial nunca será compartido.

Trump también carga con la posición que tuvo que asumir ante la pandemia del coronavirus, optando por no cerrar la economía, y ahí están los resultados, porque "los efectos de la pandemia del covid19, han roto los moldes clásicos de hacer oposición, puesto que el que gobierna carga con los reproches de la población de los estragos que ha causado tanto en vidas humanos, sufrimiento, como deterioro de la economía familiar, y esto ha sido suficiente para ser usado de forma pasiva como activa (es el caso también en México), por la clase política de siempre (según el documentalista Moore), en cada uno de los países del mundo, me atrevo a decir que ningún gobierno se ha salvado de esos reproches y disminución de la preferencia electoral, por una simple razón, porque el gobierno fue electo para cuidar del bienestar de los habitantes de los países del mundo, y la gente quiere resultados y punto", pero en este caso, no fue la ciudadanía epicúrea estadounidense quien no aplaudió esta decisión de Trump, sino los medios que utilizaron la pandemia para crear el contexto del fraude a Trump.

En algún lugar se juntan esos advenedizos no deseados y son expulsados, en los últimos tiempos, primero fue Hugo Chávez, ahora Trump, y en México, la clase política asceta prepara el terreno para sacar del poder al incómodo AMLO con "sus ideas trasnochadas de igualdad y justicia social", tomemos nota de esto, no es ficción, es simplemente cómo se maneja el poder público en el mundo, y la historia perenne de la clase dominante asceta y la clase de esclavos acostumbrados a la explotación y a la ignominia.

¡Dejemos de seguir creyendo en los seductores mitos constitutivos del hombre Universal!, y detengamos a esa clase dominante.

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