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Sicarios asesinan a un joven cerca de una fiesta; sobrevive una mujer

octubre 26, 2020

La música electrónica amenizaba una fiesta en la colonia Lomas de Casa Blanca, en la periferia de Xalapa, cuando seis detonaciones de arma de fuego irrumpieron la tranquilidad del jolgorio y del barrio.

Sicarios de la delincuencia organizada arrebataron la vida a un joven que se encontraba con una mujer sobre la calle Elías Lizardi, a un costado de la laguna de Casa Blanca.

La víctima quedó inerte en un área verde mientras la música electrónica y la fiesta continuaban. Policías estatales acordonaban el sitio del crimen cerca de las 21:30 horas del sábado.

Los vecinos relataron que este sitio está "maldito". En meses pasados una mujer pereció ahogada. Aunque aseguran que la zona es tranquila, la calma del barrio fue quebrantada.

Más de una hora después, casi a las 22:45 horas, peritos de Servicios Periciales de Xalapa arribaron a la escena del crimen. Luego de hacer la inspección marcaron los indicios balísticos que quedaron desparramados alrededor del cuerpo.

En una de las viviendas una bala pegó en uno de los vidrios de la ventana. La ojiva quedó en el borde, sin que fuera recogida por el personal forense.

Ni la policía estatal o ministerial se tomó tiempo para cuestionar a los vecinos si observaron características del agresor o dirección en la que huyeron, pese a que estos se arremolinaron atrás de la cinta amarilla que demarcó la escena del crimen.

La música electrónica continuaba su curso. En cuestión de segundos la playlist tocaba reguetón. La muerte para los asistentes es mera cotidianidad; festejan, se carcajean. A dos cuadras se escuchaban los desgarradores gritos y llanto de los familiares de la víctima.

El cadáver fue envuelto en un plástico negro para ser trasladado al Servicio Médico Forense (Semefo); en vida respondió al nombre de Roberto.

A las 23:20 horas, policías estatales, ministeriales y los peritos criminalistas concluyeron las diligencias en la escena del crimen, y abandonaron evidencia, que fue recogida por los familiares casi a la medianoche. Entre los murmullos de los vecinos, aterrorizados por la muerte del joven, comentaron que los sicarios viajaban en un vehículo color gris, quienes se perdieron entre la penumbra de la zona mientras los familiares de Roberto le lloran donde fueron sus últimos latidos.