Política

Golpismos y sinergias antineoliberales

octubre 26, 2020

La marcha de este fin de semana podrá tener tantas lecturas adversas como se quiera. No importa el número ni el sentido crítico de éstas, todas tendrán que aceptar que el despliegue popular callejero del sábado fue contundente. Lapidario. El respaldo de la mayoría de los gobernados al gobierno de la 4T es incontrovertible. Se le llamó la marcha del millón. Difícilmente. Pero también difícilmente fueron solo 5 mil manifestantes como los medios conservadores peregrinamente sostienen, incluyendo desde luego a los periódicos extranjeros. En esto hay un detalle en el que vale detenerse un poco. La prensa extranjera más crítica al gobierno mexicano, tanto en Estados Unidos como en Europa, es la democrático neoliberal. Esos que festinaban la guerra de Felipe Calderón contra el narco.

El apoyo popular al gobierno es abrumador. Ello obedece a que las políticas públicas y las decisiones tomadas tienen en el centro de su intención el bienestar de los gobernados. De todos los gobernados. Pero hacer eso implica ser antisistémico, esto es, antineoliberal. Justo lo que la prensa democrática promueve. El mundo al revés. Una revisión a vuelo de pájaro del contenido de las alusiones sobre México en Europa y Estados Unidos arroja que son sumamente críticos contra López Obrador. La crítica al gobierno de la prensa extranjera, casi sin excepción, se ha vuelto negativa sobre el Presidente de México, sus políticas y los resultados de su administración hasta la fecha. Esto es cierto para reporteros, editoriales y columnistas de opinión. El Wall Street Journal, El País y el New York Times han sido especialmente críticos con las "fallas" de Andrés Manuel López Obrador en su manejo de la pandemia de covid-19. Se desgarran las vestiduras por el número de muertos, pero jamás hacen la mínima contextuación de las condiciones de desmantelamiento en que se encontraba el sistema sanitario nacional. Literalmente despedorrado. Y, sin embargo, la precaria infraestructura hospitalaria no se ha visto rebasada en todos estos meses pese a las condiciones de obesidad mórbida y diabetes. Auténticas epidemias de condiciones preexistentes que hacen mortal a la enfermedad.

Así, la intención de pantomimas como las de Gilberto Lozano. Intenciones conservadoras de la peor entraña. Basta comparar el logotipo de la campaña del pinochetismo en Chile para el plebiscito de ayer domingo. La grafía por el Sí pinochetista en Chile es exactamente la misma del logotipo de la nueva organización opositora a su gobierno "Sí por México", encabezada por el empresario Claudio X. González.

Desde luego no es casualidad. La mentalidad conservadora mexicana, católica como siempre ha sido, es neofascista, autoritaria y profundamente clasista. Por ahí en redes circula el audio de una conversación telefónica de la suegra de Piñeira que, frente a lo masivo de la insurrección ciudadana, una auténtica revolución antineoliberal, le dice a su interlocutora: "me parece que vamos a tener que compartir nuestros privilegios".

La prensa liberal del mundo es sumamente crítica al gobierno mexicano. De igual forma en que lo es con Trump. Haciendo un ejercicio de elemental escepticismo, habría que preguntarse qué tan precisa o manipulada es la imagen que se tiene de Trump en el mundo, toda vez que parece comportarse de la misma forma con el Presidente mexicano y es claro que en términos populares la aceptación de las políticas del gobierno nacional es claramente mayoritaria y por mucho. Pero al margen de eso, de lo que no debe dudarse es que en el país existen verdaderas intenciones golpistas conservadoras. A niveles de genocidio, si nos atenemos a los tres últimos sexenios: Fox, Calderón y Peña Nieto. Vivimos tiempos gozosos en términos de las posibilidades reales para recuperar nuestro destino, pero hay peligros de muy mala entraña que desean derrocar al gobierno. La performance de Frenaa es irrelevante en el país, pero es un gran instrumento de propaganda política contra México y su gobierno en el extranjero. Habrá que buscar el modo de contrarrestar la mala prensa en redes. Para eso sirve la conciencia ciudadana y, hoy, hay mucha.

Bien visto, vivimos buenos tiempos. En el país tenemos un gobierno cabal y en Chile ayer fue el plebiscito para refundar la República. Sinergia antineoliberal, podría llamarse.