Política

Recuperar el liderazgo después de 40 años de prostitución neoliberal

octubre 23, 2020

El gobierno de la República acaba de hacer una muy severa crítica a la Organización de los Estados Americanos (OEA) por el papel jugado por el organismo regional durante el golpe de Estado en Bolivia en noviembre del año pasado. El hecho es harto significativo porque devuelve la conducción de la atribulada república al partido de Evo Morales; esto es a un representante de la mayoría indígena del país. Basta recordar el discurso racista rebosante y pretendido criollismo de los golpistas. Jeanine Aeñez, senadora que el año pasado se autoproclamó presidenta entró al palacio de gobierno con la Biblia en ristre proclamando que soñaba "con una Bolivia libre de ritos satánicos indigenistas, la ciudad no es para los indios, que se vayan al altiplano o al Chacho"

La nueva victoria del partido de Evo Morales es alentadora pero es imperativo que la OEA sirva para los propósitos para los que fue fundada, no para acuerpar golpismos de derecha racista.

Dice el gobierno mexicano que la OEA debe actuar siempre alejado de cualquier pronunciamiento en nombre de la membresía.

El subsecretario para América Latina de la SRE, Maximiliano Reyes Zúñiga, acusó sin ambigüedades ni joterías que el presidente de ese organismo, Luis Almagro, lastimó severamente las democracias de los países latinoamericanos. Esto, durante la 50 Asamblea General de la OEA. Claridoso, dijo que Luis Almagro deslegitimó a las misiones de observación electoral y llevó a la organización a un choque con la realidad democrática que se vive hoy en la región. "La Secretaría General de la OEA debe actuar siempre dentro de su propio marco institucional y alejarse de cualquier pronunciamiento en nombre de la membresía… Somos los Estados miembros, y no la Secretaría General, los que decidimos el rumbo de la organización". Punto.

No es menor el regaño-reclamo. Marcó el fuerte liderazgo regional del gobierno mexicano perdido miserablemente durante el oscurantismo neoliberal: "Advertimos la configuración de un patrón de actuación preocupante por parte de la secretaría general consistente en utilizar sus facultades administrativas para la toma de decisiones políticas que impactan el rumbo de la organización sin someterlas previamente a la consideración de la membresía.

"Tales decisiones adolecen de un sustento jurídico y de la información necesaria que permita conocer su motivación y objetivos", añadió el embajador mexicano Reyes Zúñiga.

Lo ocurrido en la OEA con Bolivia no debe repetirse jamás

Con contundente claridad el gobierno mexicano sostuvo que la secretaría general de la OEA "utilizó de manera facciosa a la misión de observación electoral para denunciar prematuramente un supuesto fraude que nunca existió".

"Este uso faccioso generó inestabilidad, violencia y desorden constitucional en ese país y creó un entorno internacional de confrontación".

Luego, con cierta sorna, el gobierno mexicano dice en un comunicado que: "La Secretaría General de la OEA no está para calificar elecciones o gobiernos. Por eso México sugiere al señor Luis Almagro someterse a un proceso de reflexión y autocrítica a partir de sus acciones en contra de la carta de la OEA y por lastimar la democracia de Bolivia, para determinar si aún cuenta con la autoridad moral necesaria para seguir encabezando esa organización".

Y denunció en público el afán del secretario general de "intervenir en los asuntos internos de nuestros Estados y de lastimar nuestras democracias. Lo que ocurrió con la OEA en Bolivia no debe repetirse jamás". "Luis Almagro ha lastimado las democracias de los países latinoamericanos".