Política

Prometedor

octubre 20, 2020

Las detenciones de García Luna y del general Cienfuegos tienen una dimensión inesperada en Estados Unidos. Tarde o temprano habrán de ser públicamente ventiladas las relaciones de cooperación y colaboración entre funcionarios de ambos países. Eso implica directamente no solo a agencias como la DEA sino a las policías y ejército norteamericano. Si esto es así, Trump tiene altísimas probabilidades de ser reelecto si nos atenemos a los signos de buen entendimiento habidos hasta ahora con López Obrador más las detenciones recientes. Los espacios para las simpatías del electorado de origen mexicano son amplísimos. Sí, pero además bien podría ser el inicio del drene del pantano de su promesa de campaña. ¡Qué tal!

La colaboración entre gobiernos es inusual. El impacto de las detenciones y los procesos llevados en Estados Unidos impacta de muchas formas en ambos países, todas en contra del estamento neoliberal y sus instrumentos de control.

Si nos ajustamos a la cascada potencial de detenciones y escándalos que habrán de continuar en este distópico 2020 es muy probable que se destapen los contactos intergubernamentales mafiosos. No hay que olvidar que los reconocimientos a la guerra de Calderón vinieron del gobierno de Obama y de su secretaria de Estado Hillary Clinton. Su apoyo a la guerra de Felipe Calderón era completamente abierto, evidenciando sus intenciones completamente coincidentes con la aproximación necrófila de los dos últimos ex presidentes mexicanos.

Si los procesos en la corte de Nueva York llevan a escudriñar las relaciones colaborativas de administraciones demócratas con las administraciones de Calderón y de Peña nieto saldrá muchísima basura. Drain the swamp, como decía Trump de campaña. Quién lo diría, empezando en México. Y si nos atenemos a los datos recientes, es lo mejor que puede pasar.