Municipios

Desde la siembra, hacen todo el proceso en la elaboración de productos de maíz

octubre 16, 2020

Manos Mágicas es la unión de 15 mujeres que se encargan de elaborar, vender y dar a conocer productos derivados de la milpa que ellas mismas siembran y cosechan en la localidad de Otilpan, municipio de San Andrés Tlalnelhuayocan, expuso Marcelina Hernández García integrante de dicho grupo.

"Durante la elaboración de tortillas uno convive con los hijos y la familia porque ahí se va uno ayudando y también va uno aprendiendo. A los hijos se le va enseñado qué sabrosa es la tortilla que se hace de un maíz criollo, es nutritiva porque tiene muchos nutrientes. Se acompaña de frijoles que se siembran, como el frijol gordo y mateado. Todo eso es un complemento. Nosotros vendemos estos productos y ojalá nos puedan seguir ayudando comprándolos", añadió.

Fue a través de la invitación de una autoridad municipal que decidieron unirse para crear el colectivo para elaborar los productos que se dan de la milpa, con la finalidad de sacar adelante a sus hijos sin tener que descuidarlos y llevar un ingreso económico a sus hogares.

Las mujeres desde temprana hora cosechan, lavan y muelen el maíz en un metate. Posteriormente comienzan con la elaboración de los productos. Al terminar se transportan a la ciudad de Xalapa donde se instalan en diferentes puntos para vender y hacer entregas en al menos dos o tres veces por semana.

"Cuando vean a una compañera vendiendo, tengan la confianza de que ese producto es limpio, de que ese producto es del campo, que está libre de químicos (para que) le paguen lo justo. A veces regatean pues piensan que no vale la pena lo que piden en el precio. (Pero) no, es algo justo", recalcó Marcelina, quien acusó que en diferentes ocasiones inspectores municipales las han retirado de sus puntos de venta pidiéndoles que paguen por el espacio que utilizan.

Entre los productos que elaboran se encuentran las tortillas y tlacoyos de chicharrón, haba, quesadillas huitlacoche, de flor de calabaza; picadas, tamales de mole, entre otros.

"Uno también puede hacer lo que es sembrar un grano de maíz y que dé su fruto y coseches. Es una satisfacción porque así te sientes contenta porque a tus hijos les enseñas lo que podemos hacer tanto hombre y mujer", concluyó.