Política

Prevén desplome en los precios del café por importaciones

octubre 15, 2020

Estiman cosecha de más de 4 millones de sacos; recesión en el mundo afecta a productores

En el inicio de la cosecha 2020-2021 de café se prevé una recuperación en la producción, sin embargo, también se tiene una desventaja en los precios por la recesión económica y porque por el puerto de Veracruz se ha incrementado la importación de café robusta proveniente de Brasil, y se prevé que entren 716 mil 78 sacos, lo que provocaría baja en los precios de la producción nacional, señaló el asesor Fernando Celis Callejas, asesor de la Coordinadora Nacional de Organizaciones Cafetaleras.

En una reciente evaluación en la AMECAFE se ha estimado esta cosecha sea de 4.2 millones de sacos, lo que representa una recuperación cercana al 95% de pérdidas ocasionadas por el hongo de la Roya y también el gran esfuerzo de los productores de café pese a la situación de recesión económica y afectaciones por el covid-19, dijo Celis Callejaas.

Lo que provoca incertidumbre es la cuestión de los precios que se pagarían a los productores por el café convencional, debido a la recesión económica mundial y las afectaciones al consumo mundial de café se agrega que se tiene un superávit de producción mundial de café a partir de una cosecha de 176 millones de sacos (USDA) y un consumo mundial que no pasaría de los 169 millones de sacos por lo que se esperaba una baja mayor en los precios de futuros de la Bolsa del café de Nueva York.

Para monitorear los precios en físicos del café mexicano la Comisión Nacional del sector productor de café ha acordado con las secretarías de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) y Economía (SE) que la Amecafe realizaría encuestas para tener los precios pagados en campo por un quintal de café pergamino en cuando menos 10 regiones que involucran el 70% de la producción nacional y las secretarías ayudarían teniendo los reportes que permitan conocer con regularidad un precio promedio de las exportaciones de café. Con las condiciones actuales un quintal de café pergamino convencional no debería pagarse a menos de 2 mil 380 pesos (41.40 pesos el kilo).

Otra cuestión –comentó Celis Callejas– que se está señalando al Gobierno Federal son las afectaciones que se tienen por el aumento de las importaciones de café Robusta de precios muy bajos. El Consejo de Exportadores de Café de Brasil maneja cifras de que se han exportado a México durante enero-septiembre 782 mil 253 sacos de 60 kilos y sería un aumento de cerca del 20 por ciento con relación al mismo periodo de 2019.

Estas importaciones de café robusta de Brasil podrían ser de alrededor de 1.3 millones de sacos o más ya que el precio del café Robusta está bajando. Con los datos del Cecafe, el café robusta que está entrando a México podría estar ya en menos de 60 dólares las 100 libras y es con un precio menor a como se cotiza en promedio el café Robusta a nivel internacional. Este café Robusta importado a precios muy bajos desplaza al café mexicano en el consumo nacional y es una competencia desleal por su menor precio.

Recortes ponen en duda metas forestales en el país

De acuerdo con el Programa Nacional Forestal 2019-2024 (Pronafor), México tiene las metas de incrementar su producción forestal maderable en un 21.92%; incrementar el financiamiento destinado al sector forestal por la banca de desarrollo en 54%; la superficie con manejo forestal sustentable de 4.3 millones a 7.5 millones de hectáreas; reducir la tasa de deforestación bruta anual de .26% a .198%; evitar que se incremente el número de zonas críticas de tala ilegal, entre ellas en varias del estado de Veracruz.

También, señala, reducir la tasa de variación de la superficie de ecosistemas forestales sensibles al fuego en 47 por ciento, entre otras. Sin embargo, el presupuesto que se propone asignar al sector para el año 2021 no corresponde con el tamaño del reto y dificultará el cumplimiento de los objetivos, explicó el Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible.

La presente administración federal ha mantenido la tendencia de recortar año con año el presupuesto ambiental. En el caso del sector forestal, estos recortes ponen en entredicho la posibilidad de cumplir las metas del Pronafor y las metas comprometidas por el país a nivel internacional en la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, como es, alcanzar la tasa cero de deforestación para el año 2030.

Los recursos asignados debilitan el fomento del manejo, conservación y aprovechamiento de los bosques, selvas y otros ecosistemas forestales y reducen las capacidades de las instituciones encargadas de vigilar la legalidad en las regiones forestales, es decir, se abre la puerta al clandestinaje y cambios de uso de suelo sin autorización.

El presupuesto anual destinado al Programa de Apoyos para el Desarrollo Forestal Sustentable, manejado por la Conafor, ha caído en años recientes. En el año 2016 ese Programa recibió 4 mil 703 millones de pesos, pero para 2021 se propone que sea de apenas 826 millones de pesos, lo que representa 19% menos de lo asignado para 2020, que fue de mil 19 millones de pesos.

En el presupuesto propuesto para 2021 con la media del presupuesto ejercido en el periodo de 2014-2020 el recorte es de un 65%, que significa que los recursos destinados a fortalecer el manejo forestal comunitario a través de diversas actividades (estudios técnicos, fortalecimiento de capacidades, programas de restauración productiva, entre otros) se reducirán aún más para el próximo año, a pesar de que esta es la tarea más importante si efectivamente se quiere generar desarrollo local y al mismo tiempo conservar los ecosistemas forestales.

México cuenta con más de 137 millones de hectáreas de territorios cubiertos por vegetación, lo que representa casi el 70 por ciento de la superficie del país, y con un importante potencial de producción de maderable y no maderable.

El modelo de gestión y aprovechamiento forestal sustentable por parte de las comunidades y ejidos ha probado ser eficaz en la conservación de los recursos naturales en el largo plazo, al tiempo de permitir la generación de empleos e ingresos en los núcleos agrarios.

La propiedad social de los terrenos forestales abarca 15,584 núcleos agrarios, que en conjunto acreditan la propiedad de 62.6 millones de hectáreas de bosques, selvas, y vegetación forestal de zonas áridas.

En las regiones forestales del país se concentra la mayor riqueza y diversidad biológica, que es producto del manejo que históricamente le han dado las comunidades y pueblos indígenas que habitan esos territorios. De las 10.9 millones de personas que habitan en las regiones forestales en México, 3.2 millones pertenecen a comunidades indígenas y el bosque es una importante fuente de ingresos, combustibles y alimentos para todas estas personas.