Política

La cabrona abulia

octubre 12, 2020

La organización femenil Equifonía hace públicas algunas cifras de la ignominia: en los primeros nueve meses del año, en el estado veracruzano 441 niñas entre 10 y 14 años parieron un bebé. Esto obedece no al comportamiento de las niñas y seminiñas en las primeras y muy naturales exploraciones de su sexualidad (cuando tienen la hormona a todo lo que da), sino a que el Estado y la sociedad no las provee de las condiciones suficientes para hacerlo en libertad, sin el peligro de un embarazo no deseado.

Esto es especialmente grave porque que no es responsabilidad ni de las niñas ni de los legisladores conservadores y gazmoños que se obstinan en conculcar derechos ajenos.

Esto es responsabilidad exclusiva de la mayoría parlamentaria morenista.

Son 31 diputados de Morena frente a 13 del PAN, tres del PRI, uno del redrojo del PRD y cuatro más de las estupideces institucionales de partidos rémoras que representan a nadie, pero que sí distorsionan los procesos legislativos. 31 diputados de Morena frente 21 de la oposición sumada.

La responsabilidad de conculcar los derechos de las mujeres veracruzanas no es de caterva de conservadores de derecha identificados con las fracciones reaccionarias del clero, sino de los diputados –mujeres y hombres– de Morena.

Cómo es posible que a dos años de haber tomado posesión de su curul, de gozar de la pompa y circunstancia de un Poder del Estado veracruzano, un pendiente tan enojosamente elemental, visible, que cuesta y ha costado muchas vidas de mujeres de todas edades, no haya sido votado ya para reconocer ese derecho de una buena vez por todas. ¿En qué están pensando? Carajo.

Esos embarazos no deseados –muy frecuentemente obligados por el peso de la distorsión religiosa– son responsabilidad de estos 31 legisladores morenistas. Incluso concediéndose el beneficio de la descarga religiosa, es un asunto de responsabilidad política y de coherencia ideológica. Es obligado que se legisle y apruebe la despenalización total del aborto antes de las 12 semanas de embarazo. Simplemente no se puede ser tan desidioso luego de la pesadilla neoliberal. Piedad.