Sociedad y Justicia

Urgen estrategias para reducir embarazos no planificados entre las menores de edad

septiembre 27, 2020

En el primer semestre del año, en Veracruz, 3 mil 961 jóvenes entre 15 y 19 años han sido madres, de ellas 168 son menores entre 10 y 14 años, de acuerdo con la información pública de la Secretaría de Salud (SS). Si bien las cifras de embarazo juvenil van en disminución en los últimos años, del 2018 a julio de este año suman 47 mil 461 las que han tenido hijos no planificados, entre ellas, más de 2 mil son niñas entre 10 y 14 años.

En el marco del Día Mundial de Prevención del Embarazo no Planificado en Adolescentes, los datos revelan que Veracruz ocupa los primeros lugares del país. David Meléndez, secretario técnico del Comité Promotor por una Maternidad Segura en México, consideró que más allá de las campañas de información es necesario proveer métodos anticonceptivos a las jóvenes en edad reproductiva y darles acceso a ellos.

La Estrategia Nacional para la Prevención del Embarazo en Adolescentes (Enapea) tiene como objetivo reducir al 50 por ciento la tasa de fecundidad de las adolescentes entre 15 y 19 años, para el año 2030. "Es un tema preocupante porque no es un asunto de campañas mediáticas, sino de proveer métodos anticonceptivos y la pandemia representa un reto, porque durante ésta los servicios de salud sexuales y reproductivos se han reducido", señala.

Advierte que el embarazo temprano tiene implicaciones directas en el proyecto de vida de las menores, y repercute en la economía del país. La organización internacional IPAS indica en su investigación, "Violencia sexual y embarazo infantil en México", que el riesgo de morbilidad asociada a las complicaciones relacionadas con el embarazo, el parto o el puerperio es dos veces mayor entre mujeres entre 15 y 19 años, que entre aquellas que se embarazan después de los 20.

Meléndez agrega que el embarazo temprano tiene implicaciones directas en el Producto Interno Bruto (PIB), "además de que las mujeres no concretan su proyecto de vida, en términos económicos, el país pierde porque esa persona será alguien que no dará ingresos fiscales ni será económicamente productiva".

El estudio de IPAS señala que también hay complicaciones de orden psicosocial como rezago educativo, desigual acceso a oportunidades de desarrollo, barreras para obtener un empleo que implique mayor formación académica y experiencia, así como necesidad de apoyos gubernamentales y muerte prematura, entre otros.

Entre las razones más frecuentes por las que mujeres abandonan la escuela se encuentra en tercer lugar, vivir con la pareja; y en cuarto lugar, haber tenido hijos. Se sabe también que son ellas quienes tienen un riesgo mayor de enfrentar depresión posparto, en comparación con las adultas.

Indicó que los casos de jóvenes representan un problema grave, pero los embarazos de niñas entre 9 y 14 años son una vergüenza para el sistema de salud del país. Según la estadística oficial de la SS, el 50 por ciento de los embarazos en menores de 14 años llegan en el primer trimestre a clínicas y hospitales por su primera cita de control natal. Pero "en lugar que el sistema de salud alerte sobre la posibilidad de un delito de violencia sexual y ofrezca una Interrupción Legal de Embarazo (ILE), está obligándolas a ser madres", aseguró.