Política

El frente ampliado

septiembre 22, 2020

De manera literal, el frente opositor en contra del presidente Andrés Manuel López Obrador –formado por partidos, agrupaciones de clara tendencia derechista, empresarios, sectores de la iglesia católica vinculados políticamente al PRI y al PAN así como medios y sus voceros además de la intelectualidad que capitanea Enrique Krauze– ha venido incrementando un activismo que sin dudas irá creciendo, toda vez que, ayer mismo, el candidato perdedor de AN, Ricardo Anaya, anunció su regreso a la política.

Con todo y que, como ya se ha dicho, es importante y necesario para la salud democrática del país que exista una oposición que tanto encare al partido en el poder, que le proporcione voz y representación a los ciudadanos que no están de acuerdo con la manera en que se estén haciendo las cosas. Esto sirve también para que en un acto de honestidad y congruencia –pero también para que la sociedad tenga elementos de valoración de lo que cada propuesta ofrece– la oposición contraste sus valores y principios y que esto le sirva a la gente para tomar decisiones electorales.

Por ello es que es cada día más notoria la diferencia de los dos proyectos políticos que prevalecen en el ámbito nacional y sus correspondencias en los estados. A la propuesta lopezobradorista que se ha centrado en el combate a la corrupción y optar preferentemente por la inversión social de los recursos públicos se le confronta la tradicional preocupada por la macroeconomía y en esa visión neoliberal, rescatar a la gran empresa con el pretexto de que esta es una forma efectiva de proteger la planta laboral.

Cobra relevancia en ese escenario el rol en el "frente antiAMLO" que asumió el grupo de "intelectuales orgánicos", en un desplegado en el que acusan de intento de acallarlos, luego de que han sido señalados de que de una forma u otra, velada a veces y abierta en otras, defienden a gobiernos anteriores y cuestionan a diario las acciones gubernamentales.

El tema del desplegado ha sido abordado en numerosas ocasiones por AMLO en sus conferencias matutinas y confirma que en efecto, hay un conflicto y una disputa entre dos visiones antagonistas y excluyentes una de otra del país que se necesita reconstruir.

Es evidente la nostalgia de muchos por el neoliberalismo y el uso que hizo de grandes recursos del erario para cooptar a esa intelectualidad orgánica que a su vez se mantuvo disciplinada y dúctil a los dictados presidenciales, justificando y argumentando a favor de una modernización que dejó miseria e inseguridad.

Lo positivo de todo lo anterior es que se establecen de manera abierta las dos posiciones que deberán enriquecer el debate nacional.