Política

Condenan los delegados del CNI ataques armados de paramilitares

septiembre 21, 2020

Al condenar los ataques armados por parte de paramilitares en las comunidades zapatistas en Aldama, Chiapas, Concejales y delegadas y delegados del Congreso Nacional Indígena (CNI), del Totonacapan, y de la Red de Resistencia y Rebeldía de Xalapa, opinaron: "La violencia de los grupos del crimen ‘autorizado’ y de las corporaciones policiacas sigue cobrando la vida de los jóvenes en todo Veracruz, al mismo tiempo los y las jóvenes, mujeres y hombres, siguen siendo secuestrados, desaparecidos y asesinados".

En una acción llevada a cabo en la Plaza Regina, señalaron que ya son más de 300 ataques de grupos armados de Chenalhó, después de los supuestos pactos de paz impulsados por el gobierno federal.

"Al gobierno no le interesa que las comunidades indígenas sigan derramando sangre y cientos de personas se tengan que desplazar de manera forzada para salvar la vida", dijeron.

Agregaron: "De la misma forma condenamos el ataque al ejido autónomo de Tila Chiapas y el asesinato de Pedro Alejandro Jiménez Pérez, el pasado día 11 de septiembre, cuando el grupo paramilitar Paz y Justicia junto con personas allegadas al Ayuntamiento, atacaron con armas de grueso calibre a la población del ejido", expresaron.

"Por otra parte, en el norte de Veracruz, no cesa el despojo a los pueblos originarios, siguen las empresas trasnacionales depredando y contaminando nuestro territorio, siguen los derrames de hidrocarburos y de químicos contaminando los arroyos", dijeron.

También denunciaron que a su parecer la violencia de los grupos del crimen autorizado y de las corporaciones policiacas sigue cobrando la vida de los jóvenes en todo Veracruz, "mientras los gobiernos de 4T simulan con soberbia mesas de construcción de la paz, al mismo tiempo los y las jóvenes siguen siendo secuestrados, desaparecidos y asesinados;

no habrá transformación sin justicia, no habrá transformación en medio del despojo territorial a los pueblos, no hay transformación entre tanto dolor de cientos de familias que siguen desenterrando huesos calcinados de las cocinas del norte de Veracruz".