Sucesión en la UV, ¿con qué ley?
septiembre 20, 2020 | Adalberto Tejeda-Martínez

Diversos personajes y grupos se mueven ya con miras a la sucesión rectoral en la Universidad Veracruzana que ocurrirá el 1° de septiembre de 2021 pero con incertidumbre, pues no saben si participarán bajo la actual Ley Orgánica o con la nueva, cuyo anteproyecto entregado por la Rectoría hace año y medio al Legislativo local no ha llegado al salón del Pleno.

El anteproyecto fue aprobado en el Consejo Universitario General (CUG) del 13 de mayo de 2019 pero no se debatió el contenido sino la conveniencia o no de llevar el anteproyecto a discusión a toda la comunidad universitaria. Ganó el No, que contradice la Exposición de Motivos del anteproyecto que presume "transparencia y rendición de cuentas" y lo señalado por su artículo 3.VII: "Fomentar la participación de los miembros de la comunidad universitaria en el mejoramiento de la institución".

Por otra parte, el tal anteproyecto se anticipó 140 días a la nueva Ley General de Educación promulgada el 30 de septiembre de 2019, por lo que no está del todo armonizado con la legislación federal. Aparte de esta minucia y otras deficiencias ya señaladas (LaJV, 23/5/2019*) vale la pena repasar otras.

El anteproyecto es endógeno: exige para ser rector 10 años de experiencia académica dentro de la UV. En otras partes se valoran más las visiones externas. Esa visión cerrada, y quizás patrimonialista, se manifiesta en la norma para la Comisión de Vigilancia Financiera y de Control Patrimonial, que estaría integrada solamente por académicos de la UV (art. 20).

El artículo 24 amplía de nueve a 11 los integrantes de la Junta de Gobierno (JG), pero con mayoría de locales (siete). Es de nuevo la visión endógena y provinciana, que parecía superada hace 24 años cuando se constituyó la primera JG, para la cual no se establecieron cuotas ni cotas de origen de sus integrantes. Fue la votación libre, directa y secreta la que designó a cinco académicos de la UV y a cuatro externos. Este anteproyecto debió recuperar esa apertura a las visiones externas y no restringir el nombramiento de autoridades a académicos de la UV y debió establecer la votación directa y secreta en el interior del CUG.

El artículo 24 condiciona, para ser miembro de la JG, también 10 años de antigüedad en la UV; ¿cómo cumplirán ese requisito los externos?

El Abogado General será un integrante del CUG pero su nombramiento recae en el rector. Entonces, un brazo del rector presidirá la Comisión de Legislación Universitaria (Art. 19).

Peor todavía, la Comisión de Selección de la UV (la que formará las ternas para Contralor y para integrantes de la JG, que se someterán al CUG), ¡será convocada por el Abogado General, empleado directo del rector! (Art. 23).

De manera similar, el Secretario de Desarrollo Institucional convocará las sesiones de la Comisión de Glosa (Art. 22), la que revisará y sancionará el informe del rector. ¡El brazo del rector se encargará de calificar al rector!

Por lo anterior y para dar certidumbre al proceso de sucesión rectoral lo más sensato es que el Congreso local discuta a fondo el anteproyecto de marras, de preferencia con la participación de la comunidad universitaria y la sociedad, pero después del 1° de septiembre de 2021.

*http://www.jornadaveracruz.com.mx/Post.aspx?id=190523_080913_282

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