Política

Denuncian que tala ilegal continúa en la zona protegida San Pedro del Monte

septiembre 19, 2020

Perote, Ver.- El área natural protegida de San Pedro del Monte es atacada por taladores clandestinos, denuncian ambientalistas. Hace poco más de un mes, en una noche cortaron más de 20 árboles cuya edad era de alrededor de 90 años.

Pero no es la única intervención, a lo largo del año lugareños descubriearon al menos tres zonas de tala de donde calculan se llevaron más de 50 árboles de pino de las especies patula y teocote, valiosos en los aserraderos clandestinos.

El área natural protegida de San Pedro del Monte abarca 359 hectáreas y se ubica entre los municipios de Las Vigas y Perote, aunque tiene guardaparques a cargo de su conservación y mantenimiento estos no han reportado oficialmente a la Secretaría de Medio Ambiente estatal la tala ilegal. El lugar está apenas a unos kilómetros del área que se incendió en 2019.

A unos metros de la comunidad El Llanillo se observa en su esplendor este bosque de pino de coníferas a 3 mil metros sobre el nivel del mar. Basta caminar por el sendero para observar entre los árboles de más de 30 metros la devastación que dejaron los taladores.

La noche de la tala el ruido de las motosierras se escuchó hasta el pueblo, narran los vecinos. Las pruebas se encuentran en el lugar, entre el bosque hay restos de árboles partidos, tirados; las ramas y los troncos tienen rastros de la motosierra. Durante la madrugada vieron bajar por el camino cinco camiones llenos de troncos de madera.

"Los taladores ni se esforzaron en esconderse", advierten ambientalistas y habitantes quienes piden el anonimato por temor a amenazas.

"Los que se llevaron son los de mejor madera, no tienen defectos. Solo cortan los primeros metros del árbol, la punta y las ramas las dejan porque no son valiosas para ellos y no tienen tiempo de llevarlos", explican.

El modo de operar es similar al de la tala organizada a gran escala: Llegan de madrugada en camiones, llevan yuntas para arrastrar los troncos y motosierras que cortan en minutos árboles que tardan hasta 90 años en crecer. En la última tala los lugareños calculan que se tardaron tres horas.

En la zona talada hay decenas de troncos cortados. En ellos se ven los anillos que cuentan los años de los árboles. Don Mario saca su navaja, cuenta las marcas. Un árbol tenía 70, otro 90 años.

La madera se vende clandestinamente en los aserraderos de la zona que compran la madera sin verificar el origen. Para transportarla sin problema los taladores usan guías de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) que "lavan" o reutilizan cambiando fechas y lugares por si la Guardia Nacional o la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) los detiene.