Política

La faena.

septiembre 13, 2020

Alianzas

La disyuntiva a la que se enfrenta Morena como partido en las elecciones del año entrante, ya sin la presencia de AMLO en las boletas, tiene dos facetas y representa por si misma problemas diferentes que en conjunto pueden poner en riesgo la hegemonía que alcanzó en la pasada contienda . La primera, que dadas las circunstancias actuales puede ser la más dañina, es la manera en cómo gestionan los líderes reales el proceso de renovación de las dirigencias. Con la decisión de López Obrador de dejar suelta la disputa, se radicalizaron algunas posiciones y han elevado y dirigido el tono de su crítica hacia las autoridades y representaciones surgidas en julio del 2018, esto con el propósito de generar simpatías y demostrar independencia del poder…Mientras el proceso siga por el actual camino , las distintas corrientes respeten sus propias reglas del juego y los ganadores establezcan acuerdos con los perdedores, es posible que se sienten las bases para la construcción de una institucionalidad que vaya más allá de las figuras fuertes y la coyuntura…Por el lado contrario, el riesgo de perredización es inminente y más en un experimento político como el actual en el cual confluyeron distintas y hasta encontradas formas de concepción y pensamiento político, muy proclive por cierto, a practicar el fuego amigo como vendetta y de igual manera establecer alianzas con los acérrimos adversarios del pasado reciente, como ya se comienza a apreciar tanto entre algunos funcionarios estatales como integrantes de la estructura federal en Veracruz …Sin olvidarse por supuesto, del efecto que puedan tener probables renuncias y salidas de morenistas que no verán concretarse sus aspiraciones a candidaturas…La otra vertiente es la posibilidad de que ante la extrema debilidad de la oposición y el desprestigio de sus liderazgos y figuras representativas, logre conformarse una alianza total o parcial, en la que participarían PAN, MC, PRD y PRI como lo adelantó en mayo el actual jerarca priísta, Alejandro Moreno Cárdenas…Con ello buscarían un frente común extremadamente pragmático cuyo sólo propósito sería la disputa por los cargos y en el cual postergarían ideologías y programas. Sería algo así como un nuevo Pacto por México como aquel que constituyó Enrique Peña Nieto y por medio de concesiones, favores, dispensas y promesas concitó el apoyo de esta misma oposición que le votó a favor sus reformas estructurales…Sólo que una alianza de esta naturaleza y bajo condiciones similares ya representó una elevada carga para las finanzas públicas y evidenció lo poco escrupuloso que puede resultar el pegamento que una a estas fuerzas e intereses…Por otro lado, es cierto que hace falta una oposición fuerte y congruente que sirva de contrapeso al poder público, no obstante la situación no es fácil puesto que partidos y liderazgos tradicionales están pagando el altísimo costo que dejó la complicidad y el contubernio en el saqueo del erario… Por lo pronto, Morena en el estado llevaría como compañeros electorales al PT y al PVEM, siempre y cuando los verdes decidan tomar distancia de ciertos tránsfugas del duartismo, indeseables porque traen encima el descrédito y el fierro de todo lo que representó el gobierno priísta de Javier Duarte, entre otros, Alberto Silva, responsable territorial verde en el norte del estado… Aunque en el caso del PRD, si bien es cierto que aún pesa en la toma de decisiones la infiltración que hizo el panista Miguel Angel Yunes Linares por medio de su personero, Rogelio Franco Castán y que una fracción de este partido anide profundo odio a todo lo que significa Morena y López Obrador, también es un hecho que hay otras expresiones con peso específico entre el perredismo histórico que buscan alinearse con el morenismo…Caso concreto es el del alcalde de Zongolica, Juan Carlos Mezhua, un operador político de amplia experiencia y con cimentadas relaciones con gente muy cercana al presidente de la república; el alcalde actual de esa comunidad serrana tiene excelentes relaciones con el canciller Marcelo Ebrard y bien podría representar un capital político adicional para Morena y al mismo tiempo, la redefinición de la estrategia de alianzas del PRD en Veracruz.