Política

Calumnias y golpismos frustrados

septiembre 12, 2020

El estamento conservador está desatado. Ayer, el periódico Reforma publicó en primera plana la falsa noticia de la desaparición de 223 millones de pesos en la tierra de nacimiento del presidente López Obrador, "El Gobierno municipal de Macuspana, Tabasco, tierra natal del Presidente (…), fue desconocido por el Congreso local tras encontrar un monumental faltante de 223 millones de pesos que provocó la renuncia de sus gobernantes electos", consigna la primera parrafada del libelo. La calumnia la había empezado a circular el idelogizado libelo desde el pasado martes.

El presidente reaccionó directo y sin ambigüedades ni eufemismos describió al diario: pasquín inmundo, refiriéndose a la linea editorial determinada por los intereses de la familia Junco, estrechamente asociados con Carlos Salinas de Gortari, pero deslinda a los trabajadores asalariados de esos calificativos.

La campaña de desinformación y bulos desatada por los medios de comunicación conservadores es, además de constante e intensa, falaz. Tu calumnia, que algo queda, parecen decir los directivos del Reforma, de Televisa y de TV. Azteca.

Y sí, están decididos a revertir en cuanto sea posible la redefinición de las políticas públicas instrumentadas por este gobierno. Para ello minar el camino de todas las formas posibles, incluyendo las ruines. Por eso la demanda de amparo contra las mañaneras que los fulmima. Tiene explicación: este gobierno esta redefiniendo el perfil institucional del Estado mexicano para dejarlo, constitucionalmente, como un estado de bienestar. Eso implica limitar los intereses del capital privado al interés del bienestar general.

No se trata de socializar ni las empresas ni las ganancias. Se trata de conducir al Estado mexicano por rutas de bienestar para todos. Un arreglo de sumas no nulas, donde todos ganan, no de suma constante, donde unos ganan lo que otros pierden. En el neoliberalismo un puñado de personajes ganaba a costa del bienestar de millones. Y ganaron mucho, de hecho arruinaron con su codicia al país. Y allí está el Fobaproa para los desmemoriados. Zafios de mierda, para dejarlos en la escatología a la que pertenecen.

Son golpistas y no dudarían en usar la fuerza si tuvieran posibilidades de tener éxito. No o hacen porque ni tienen las lineas de transmisión con el Ejército ni tienen una proporción mínimamente significativa de la población que los apoye. Lo hacen sólo entre ellos mismos, como siempre, en su consabido juego de espejos.