Política

Devastador

septiembre 04, 2020

A inicios de mayo, el presidente López Obrador anunció que pediría a las principales redes sociales rendición de cuentas acerca de la compra de publicidad y el uso de bots.

Las razones de ello son evidentes todos los días: las campañas de desinformación y ataques contra las acciones de gobierno, harto notorias por intensas. Esto es, que hay razones sobradas para suponer que no son orgánicas sino robots.

Específicamente solicitaría a Facebook y Twitter su lista de clientes para saber cómo funcionan las campañas pagadas y si se utilizan cuentas artificiales para crear campañas en su contra.

Con exactitud cronométrica, cuatro meses después, Facebook desactivó las cuentas de una empresa, CLS Strategies, que operaba una red para distorsionar la conversación pública en tres países latinoamericanos: México, Bolivia y Venezuela.

Facebook informó que eliminó 55 cuentas, 42 páginas más 36 cuentas de Instagram, operadas por CLS Strategies para interferir en la conversación de temas públicos en México, Venezuela y Bolivia.

En el caso mexicano, detectó que las cuentas fueron utilizadas para atacar al partido Morena.

La red tenía 509 mil seguidores en Facebook y 43 mil en Instagram, además de que se invirtieron alrededor de 3.6 millones de dólares en gastos de publicidad dentro de la red social.

CLS Strategies utilizó cuentas falsas para amplificar su contenido, eludir la ley, inducir a las personas a páginas fuera de la plataforma, engañar a las personas sobre quién está detrás de esta actividad y administrar páginas que simulaban ser sitios de noticias independientes, organizaciones cívicas y páginas de fans de temas políticos. Toda una operación que funcionaba en estratos diferenciados y que necesariamente supone una operación concertada.

Algunas de estas cuentas se hicieron pasar por personas o por partidos políticos. La simulación incluía el uso de errores tipográficos para hacer creer a los usurrios que tales cuentas eran auténticas, la intención parecía centrarse en eventos cívicos y elecciones en los países a los que se dirigían. Se publicaban noticias y eventos de actualidad sobre políticos y figuras públicas, elecciones y crisis políticas en Venezuela, México y Bolivia.

El contenido se caracterizaba por apoyar la oposición política en Venezuela, al gobierno interino en Bolivia, además de críticas a Morena.

CLS es una consultora política con sede en Washington, dicen tener un alcance global y experiencia en seis continentes "(ayudamos) a los clientes a ganar donde más importa: en los pasillos del gobierno, el mercado y el tribunal de la opinión pública".

Parte de los sobornos entregados por Odebrecht en 2012 se entregaron a Chlopak Leonard Schechter & Associates. Esto lo afirma Emilio Lozoya quien dice que, por órdenes de Luis Videgaray, transfirió la friolera de 168 mil 742 dólares a la firma para intervenir en el proceso electoral de 2012, como parte de un financiamiento paralelo de la campaña de Enrique Peña Nieto.