Comisión de Búsqueda no hace lo que debe: activista
agosto 31, 2020 | Fernando Inés Carmona

Orizaba, Ver.- A seis meses de iniciado el confinamiento por la pandemia y mientras las autoridades suspendieron las búsquedas de los desaparecidos, la delincuencia organizada sumó 37 nuevas víctimas a sus estadísticas. La zona conurbada de Orizaba se convirtió en un gran cementerio clandestino en donde aparecen más fosas.

Aracely Salcedo, del colectivo Familiares de Desaparecidos Orizaba-Córdoba, informó que la semana pasada las cifras de desaparecidos aumentaron.

"Tuvimos contacto con al menos ocho familias que reportaron desapariciones y dos secuestros. Hay revelaciones que exhiben la ubicación de probables fosas clandestinas. Hace cuatro días nos hicieron llegar mediante mensaje lo que son probables ubicaciones de fosas. Esos puntos los tenemos que investigar pero con alguien que tenga seriedad, (no) con la Comisión Estatal de Búsqueda. No es seria. Es una institución que no sé para qué es porque para buscar –a desaparecidos– no hace lo que le corresponde. Tenemos una autoridad omisa desde que empezamos este camino tan doloroso".

"Desde que comenzamos la pandemia tenemos cerca de 35 a 37 –casos– que hemos estado apoyando, sino es que más. (A) la zona centro del estado –la delincuencia– le sigue pegando y no pasa nada. La región permanece como una zona de exterminio. Lo que queremos es retomar la búsqueda, ya no queremos más simulaciones. No podemos detenernos. La nueva administración de la Fiscalía General del Estado ha cambiado pero para mal y la pandemia le cayó ‘como anillo al dedo’, porque no hay solución a esta problemática.

"Hoy la contingencia de salud complica aún más la oportunidad de nuestras hijas e hijos de volver a nosotros. Nos hemos tenido que confinar y alejarnos un tiempo de la búsqueda; esto es una espina que se clava una vez más en nuestra alma ya de por sí lacerada. La pandemia da crudeza al dolor que sentimos por nuestros hijos y por nuestras hijas desaparecidas".

Familiares de desaparecidos, en el olvido

Los familiares de víctimas por desaparición forzada se encuentran como al inicio de su tragedia: olvidados.

En la Fiscalía General del Estado han pasado tres administraciones y ninguna, incluida la actual, han resuelto un solo caso. Los archivan, los empolvan, los olvidan.

Este domingo los familiares de desaparecidos de nuevo tomaron las calles para exigir justicia. La pandemia detuvo a la autoridad pero la delincuencia no paró en sus actividades ilícitas.

Este domingo miembros de colectivos caminaron no mucho, apenas un kilómetro, pero su pena es muy prolongada, muy sufrida. Relatos hay muchos, todos coinciden en un punto: hasta el momento, la autoridad no ha resuelto un solo caso, los aclarados han sido porque las mismas familias dejaron todo para encontrar a los suyos, algunos con vida, otros, asesinados, muchos, de la forma más brutal que se imaginan.

Aunque ríen en su interior lloran la pena del familiar desaparecido. Sus ojos así lo reflejan. Unos llevan a menores de edad quienes igual gritan la misma consigna: "Vivos se los llevaron, vivos los queremos".

Muchas son las historias, algunas de ellas conocidas a través de los medios. Otras están reservadas, guardadas por los familiares, pero todas tienen el mismo final, trágico: ignoran el paradero de los suyos, aquellos con los que hasta antes de su desaparición rieron, lloraron, discutieron.

Muchos de ellos no quieren castigo para los responsables, "no queremos el mal para nadie", reclama Carmen, de la zona de Córdoba, que desde hace dos años busca a su hermano de 19 años del cual desde hace 24 meses no sabe nada, "queremos que nos lo regresen. Nada más. No queremos otra cosa".

La pena por la ausencia es "tremenda", cuentan.

"La vida ya no es la misma. Reímos pero por dentro lloramos. Hemos dejado todo y a todos por buscar a uno sólo, pero hasta hoy y para muchos de nosotros, dicen. El esfuerzo ha sido en vano. No sabemos nada de ellos. No sabemos en dónde están", lamentan.

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