Política

Miedo y enojo contra Lozoya

julio 26, 2020

La relevancia de las declaraciones de Emilio Lozoya será de mucha importancia en el futuro inmediato del país tanto porque permitirán conocer los alcances del profundo Estado corruptor que se instituyó en México, como para desvelar la simulación con la que la llamada clase política nacional actuaba –y lo sigue haciendo– con absoluta impunidad e hipocresía.

Panistas, incluyendo el ex candidato a la presidencia Ricardo Anaya, y priístas de la primera fila han reaccionado intentando descalificar cada una de las palabras del ex funcionario acusando que provienen de un presunto delincuente y que, por ello, todo lo que pueda aportar se trata de una calumnia y es usado por el gobierno morenista como una "cortina de humo" ante sus propios problemas de salud por la pandemia y sus afectaciones económicas.

Por esa razón es de esperarse más enojo, miedo e indignación en las reacciones de todos los presuntos inculpados en ese tráfico de influencias, complicidades, uso del dinero para campañas y alianzas del gobierno peñista con la "oposición" que le aprobó desmantelar lo que queda de la riqueza nacional al haber aprobado sus reformas, particularmente la energética.

El caso Lozoya resulta emblemático pues, debido a que por primera ocasión un importantísimo miembro de la élite (del círculo íntimo del poder asociado a la práctica de la corrupción con el dinero público, lo que era una conducta aceptada y vista como normal por la clase política, empresarial y la gran mayoría de los medios de comunicación) declarará todo lo que sabe en un arreglo que le permitirá obtener ciertos beneficios frente a los delitos que se le imputan como miembro de la campaña de EPN y ex director de Pemex al transferir y entregar millones de pesos producto de arreglos oscuros con la trasnacional Odebrecht.

También permitirá a la ciudadanía, de primera mano, acercarse formalmente a una historia de todos conocida pero que solo se sabía de ella por oídas, delaciones y ocasionalmente algunas filtraciones como forma de ajustar cuentas cuando disentían o chocaban los intereses políticos y económicos de la clase gobernante.

Guardadas las proporciones, es como si el nazi Joseph Goebbels hubiera sido capturado con vida y convencido de revelar la historia íntima del nazismo, contada por un actor principalísimo, lo que haría posible desmitificar esa parte de la historia que solo se ha ido articulando de manera parcial con fragmentos y testimonios de otros actores.

Más allá de la situación provocada en el ámbito nacional por las declaraciones a la FGR del ex director de Pemex, junto con los resultados de las elecciones del 2018, la historia nacional tendrá un antes y después con consecuencias a largo plazo.