Municipios

Impedirá ayuntamiento de Poza Rica acceso de taxis foráneos para reducir los contagios

julio 25, 2020

Por decisión del gobierno de Poza Rica, presidido por Francisco Javier Velázquez Vallejo, la Delegación Regional de Tránsito y Seguridad Vial restringirá el acceso de taxis foráneos a la ciudad de Poza Rica, por lo que éstos deberán descargar su pasaje en los límites territoriales, lo que obliga a los usuarios a transbordar y hacer un doble gasto.

A través de la Tarjeta Informativa, con fecha del 24 de julio, firmada por el delegado Jesús Ortigoza Pérez, se detalla que por decisión tomada durante la "Mesa de diálogo para la construcción de la paz", celebrada en el ayuntamiento de Poza Rica, a partir de este sábado 25 de julio se restringirá el acceso a los taxis foráneos en horario de 7 a 18 horas.

Para la aplicación de esta medida se establecerán cinco filtros en los accesos carreteros a la ciudad, en las salidas a Coatzintla, Papantla, Cazones y en los puentes Cazones I y II; con el apoyo de personal de Transporte Público, Tránsito del Estado, Policía Municipal, Ejército Mexicano, Policía Estatal y la Guardia Nacional (GN).

La instrucción es que los pasajeros desciendan de las unidades de transporte público y aborden otro taxi que los traslade hasta el centro de la ciudad.

Esta medida no restringe la movilidad de pobladores, pues tendrán la oportunidad de abordar otro taxi y llegar así a sus espacios de trabajo, oficinas gubernamentales o centros de abasto, pero sí representa un golpe a la economía de los habitantes de la zona conurbada.

La población que se vea obligada a acudir a Poza Rica por motivos de trabajo, salud o comerciales, deberá gastar 20 pesos extra para poder llegar al centro de la ciudad.

Los que viajen desde Cazones deberán descender en las instalaciones del Centro de Rehabilitación Infantil Teletón (CRIT); quienes procedan de Papantla solo podrán llegar hasta el entronque de Santa Águeda, y quienes viajen de Coatzintla deberán pagar otro taxi desde el arco de bienvenida.

Con tal restricción se atenta una vez más contra la economía de las familias, ya afectadas por la actual contingencia sanitaria que ha provocado la limitación de las llamadas actividades no esenciales.