Política

Respuesta a la Carta de los Intelectuales que piden "pluralidad y equilibrio de poderes"

julio 16, 2020

Nuestro querido México, donde la verdad es una mentira y la mentira una verdad, y ahora los burros hablando de orejas, y el cocodrilo haciéndose la boca chiquita, así es México, con sus intelectuales ausentes y cómodamente reclinados en sus sillones de oropel y de piel de cerdos, escudados en sus pensadores de quien se creen su mejor prole, herederos, esos con referencias prácticas y con coherencia democrática, el español-mexicano Octavio Paz, Alfonso Reyes, Samuel Ramos, José Vasconcelos, entre otros, y que sólo queda en ellos (estos intelectuales ausentes) el tufo, y una débil sombra que sus producciones académicas, que por cierto sin la gloria de la globalidad, les permite llamarse "intelectuales.

¡Oh! intelectuales ausentes, ahora venidos acérrimos defensores de "la pluralidad", cuando saben que en México no hay contrastes de ideas, con una democracia legitimando toda la vida el poder sin ideas, o cuando menos, no ideas plurales ni de intereses públicos, sino ideas privadas, que tienen que ver con la ambición, con el abuso, con la corruptela.

¡Oh! intelectuales ausentes, ahora acérrimos defensores del "equilibrio de poderes", en un país con un omnipotente presidencialismo que avasalla cualquier atisbo de división de poderes, pues sólo se ejercía un solo poder, el poder del más fuerte que era el presidente de la república, que cada año en su informe de gobierno recorría como un emperador las calles de sus pueblos para ser aclamado por sus súbditos y plebeyos, en su limusina, sin que nadie tuviera el valor de oponerse a esos excesos y fastuosidades, cada seis años el presidente era el Tlatoini, el enviado, el mesías, que todos querían tocar, que todos querían su gracia (dinero y prebendas), y esos intelectuales ausentes de oropel formaban parte de la casta de esos privilegiados, constituyeron otra casta superior, según su monólogo.

Señores intelectuales ausentes:  

¡La pluralidad no se crea a fuerza!, no es un formalismo, como cuando piden paridad de género y no hay una mujer que quiera participar, y se tiene que llenar el requisito a fuerza, esto es un despropósito, hay que educarse para la vida pública, por lo que sino no hay propuestas de ideas y proyectos de país que se confronten no hay pluralidad, es un sinsentido su demanda.

Para opinar en los asuntos de la res pública hay que ejercer la coherencia democrática y moral, y la mayoría de ustedes se han pasado la vida, en sus soliloquios en foros televisivos, que el mismo poder les ha proporcionado para auto legitimarse, sin querer y no poder confrontarlo, ni poner límites a sus excesos y corruptelas.

La historia de los intelectuales mexicanos (principalmente los que suscriben la carta en favor de "la pluralidad y el equilibrio de poderes"), es la historia del saber sin ética ni responsabilidad, fueron captados por el sistema presidencial del Tlatoani en turno y puestos a trabajar cómoda y onerosamente para crear la ficción de que vivíamos en una democracia y no en una dictadura democrática.

Viene bien preguntarles dónde estaban durante todo ese tiempo que esa clase política y la casta de los privilegiados saqueaban al país y dejaban inoperante al Estado mexicano para hacer frente a la degeneración paulatina de sus graves problemas de pobreza, desigualdad, marginación, y violencia que hoy vivimos sus consecuencias, yo les diré en dónde estaban, discutiendo temas bizantinos e intelectoaloides en foros televisivos y haciendo jugosos negocios con el saber, sin ninguna responsabilidad ética, y escudándose del lado de los fines de la educación que defiende la imparcialidad del saber y la formación, contrario al ideal de la Paideia griega que es formar al hombre en el bien para los asuntos de la ciudad, lo que significa ética, siempre hemos necesitado un saber y un conocimiento que incide en la realidad y la cambie para mejor, aunque les choque estas ideas marxistas, que ahora quieren ejercitar.

Viene bien preguntarles qué hicieron para evitar el deterioro del Sistema de Partidos, hoy ausentes del debate nacional, más preocupados porque no le rebajen su financiamiento, si saben que el Sistema de Partidos es fundamental para la pluralidad y el equilibrio de poderes, por qué creen que México ejerció una votación en cascada, porque simplemente el Sistema de Partidos como las alternativas de ideas dejó de operar, y ahora vemos, como lo he dicho, que es un deshecho que ya no le sirve a la oligarquía que siempre ha tenido el poder en México, un Sistema de Partidos que debió servir a la democracia.

Y ahora se quejan de que no hay pluralidad, no la hay porque sólo hay una propuesta e idea que es consolidar la transición democrática y restituir la funcionalidad del estado mexicano y sus instituciones, la propuesta y la alternativa de un modelo y noción de país y cómo construir a un nuevo México, está de lado de ustedes y de la regeneración del Sistema de Partidos, hagan foros, tertulias, proyectos de investigación y con la libertad que tenemos ahora alimenten a esos partidos y regenerarlos para presentar proyectos políticos alternativos, no creo que no se hayan dado cuenta que la oposición la están haciendo un disque grupo de la sociedad civil, les llamo, los fifís revolucionarios y algunos medios de comunicación sin ideas, con una oposición basada en los memes, los vídeos editados, el insulto, haciendo caravanas ANTIAMLO sin la responsabilidad que los grandes problemas de México ahora y aquí, son la crisis sanitaria del coronavirus, la pobreza y la violencia, y que estos son temas democráticos que implica corresponsabilidad, no se puede hacer oposición con esto.

¡No señores!, el problema de México, no es la falta pluralidad ni el equilibrio de poderes, el problema de México es que sólo hay un proyecto de país que encabeza el presidente de la república Andrés Manuel López Obrador, y que libra una lucha encarnizada contra la oligarquía pusilánime y rapaz que quiere a un México a modo para continuar haciendo de la política el instrumento para defender sus inversiones y proteger sus riquezas, Ustedes deben servir a la consolidación de la transición democrática que es la que está en riesgo y no a esos intereses, estos no es académico ni democrático ni ético.

Por qué no suscriben una carta promoviendo la consciencia de la nueva normalidad para hacer frente a la grave crisis sanitaria de coronavirus que vive México, puesto que vemos que no la hay, o contra el periodismo amarillista que pulula por doquier, o a favor de rescatar el Sistema de Partidos debilitado y sin liderazgo, o a favor de la paz y en contra de la violencia que está carcomiendo nuestra civilidad y nuestra tranquilidad, etc.