Política

Acusan corrupción en proceso de elección del Comité Municipal del PRI en Tuxpan

julio 15, 2020

La oposición, tan necesaria para el funcionamiento de la democracia en México, está en una grave crisis. Cualquiera pensaría que ante un panorama tan desolador como el que se aproxima en las siguientes campañas en el estado de Veracruz, los partidos optarían por la unidad interna y la autopreservación, pero el caso priísta en Tuxpan nuevamente recuerda una forma de hacer política en este país, donde la victoria individual parece estar por encima de la justicia, de la lealtad, y de todo pensamiento racional.

El Revolucionario Institucional, como uno de los pocos partidos de oposición que quedan, enfrenta varios retos para su supervivencia, y parte de la nueva vida política que había prometido fue la reconstrucción de sus dirigentes por medio de consulta a la militancia, en donde sus presidentes y secretarios generales del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) y el Comité Directivo Estatal (CDE) eran puestos a elección mediante un sistema de planillas.

Este ejercicio democrático, distintivo entre los partidos políticos en el estado, encuentra la otra cara de la moneda en la renovación de los comités municipales priístas, donde para designar los liderazgos emplearon un mecanismo de consulta que consiste en un consejo formado únicamente por militantes, en el cual se registran las fórmulas por medio de una convocatoria que el partido emite. Los candidatos se registran y el consejo municipal los designa.

En teoría, ese sistema garantizaría una elección justa en favor del candidato más apto. En la práctica, se registran las fórmulas, y el CDE hace acuerdos mientras los consejeros tienen función meramente ornamental. Tal es el controvertido caso de Tuxpan, en donde una de las fórmulas fue eliminada de la competencia por inconsistencias sumamente oportunas, con la emisión de un documento del CDE, en el que se argumentó que el registro de una de las fórmulas no era procedente, debido a que uno de los miembros aparentemente no militaba en el tricolor.

La candidatura considerada improcedente fue la de Lorenzo Gogeascoechea Trejo, quien no sólo es militante y miembro del Consejo Municipal, sino también fue candidato a suplente de diputado federal, ex presidente del comité municipal del PRI y delegado especial en Cerro Azul, entre otras actividades partidistas.

Debido a la baja fortuita de su inscripción, diversos cuadros municipales han manifestado su inconformidad ante lo que estiman "un proceso interno burdo, conveniente y arbitrario", ya que ahora solo queda en la contienda la fórmula encabezada por Mario Martínez Zapata, conocido como Capeto, quien no tendrá competencia para hacerse con el consejo municipal. Y no falta quien señale que fue gracias a su presunta influencia sobre el presidente del CDE, Marlon Ramírez Marín, que ahora podría tener su elección "servida en bandeja de plata", a pesar de haberla obtenido mediante sabotaje.

En respuesta a dicho proceso en que la mano negra es evidente, los cuadros municipales manifestaron que lanzar una convocatoria para después no aceptar a otros registrados quizás sí sea un proceso de renovación, pero no tan diferente a las anteriores, que eran por un tipo de designación mejor conocido como "dedazo".