Política

La mafia oligárquica y reconciliación nacional para consolidar la transición hacia la democracia verdadera

julio 06, 2020

En mi anterior columna señalé que se libra una cruenta guerra sucia contra AMLO, hablé de la necesidad de defender la necesaria "transición democrática" que vive México, y, que para que ello ocurra, necesitamos "unidad" y una "conciliación nacional", y, por último, afirmó que "la oposición no partidista" representa el verdadero peligro para México, que por cierto estoy convencido que la ha construido grupos de la élite financiera y sus portavoces en los partidos políticos, con la estrategia de mimetizarse como un movimiento social espontáneo, principalmente, porque los partidos políticos que han servido para legitimar el poder político y financiero en éstos momentos no le sirven.

Esa guerra sucia, que propiamente podríamos definirla como una guerra contra la transición democrática, se diseñó y planificó minuciosamente, teniendo como objetivo final borrar el pasado y exculpar a los verdaderos responsables de la crisis pública que vive México y sus instituciones, interiorizando en el inconsciente colectivo una especie de creación espontánea de los graves problemas que vive México, es decir, que en estos 2 años de gobierno obradorista se han incubado y han sucedido todos los males que padece México, que el pasado era mejor que el presente, y que en este periodo se deterioró el estado mexicano y la sociedad mexicana, aprovechando la falta de memoria histórica de los mexicanos, esta estrategia propagandística fascista, que consiste en repetir incesantemente noticias sesgadas, editar video, utilizar los memes que son muy propicios para una sociedad carente de una cultura de la lectura, y difundirlos por todos los medios de comunicación posibles a su alcance, impresos, televisivos, radio, internet con todas sus redes sociales.

Así vemos cómo la militancia partidista de lo que queda de los partidos políticos de oposición, y esto lo he dicho es muy grave para la democracia en México, se volcó para ser utilizada por esta mafia oligárquica, y son los trabajadores que utilizan a tiempo completo para su guerra sucia contra la transición democrática.

Lo peligroso de este tipo de estrategia política y maquiavélica, es que no hay ética y la consciencia de lo que se está creando en el inconsciente de muchas personas, ahora que he estado publicando mis reflexiones en las redes sociales, me doy cuenta que esa mafia oligárquica está generando un ambiente de crispación y violencia pensando que esto les beneficiará para alcanzar su objetivo que es revocar el mandato de AMLO, y si tienen que llevarse entre las patas a cualquiera que se les atraviesa no lo dudan ni les importa, la carencia de la propuesta de un proyecto de país alternativo al que plantea AMLO los delata, esa "guerra sucia" es sucia porque no es un debate de idea ni de propuestas, es el intento de hacer verdad la mentira como a la vieja usanza goebbeliana (Joseph Goebbels ministro de propaganda de Hitler), es incentivar la crispación, la intolerancia, el silencio y la pulsión.

A parte de no tener un proyecto alternativo de país con que competir, aparentan no tener liderazgos tradicionales para presentarse como un movimiento espontaneo que se organiza de forma voluntaria y que de forma milagrosa y familiar realizan actos de protesta (caravanas cómodas en automóviles, grupos de Facebook (Frena, Horizonte Político, etc., para divulgar no el debate sino los memes, los vídeos editados, y el insulto), como ahora si hay libertad de expresión se puede hacer de todo, incluso los excesos, aunque en el pasado se mantuvieron mudos y ciegos ante los abusos, corruptelas, y oprobios a la sociedad mexicana de los grupos que se sucedían organizadamente en el poder público, el sistema presidencialista en la plenitud del "pinche poder" todo lo sometía con los cañonazos de dinero que muy pocos se resistían, medios de comunicación, grupos religiosos, pseudo-líderes civiles, etc., incluso, partidos políticos, y ahora se hizo el milagro como nunca en nuestro México, que un grupo de mexicanos de forma espontánea se organizan para presentar un "proyecto alternativo de país", para consolidar el transitar hacia la democracia verdadera y la gran política en México, pero no es así, lo malo es que hay mexicanos que están cayendo en el garlito, pero no con una actitud civilizada de hacer está transformación política y social de México de forma pacífica, el encono germina en el espíritu de estos mexicanos y no se dan cuenta que están siendo utilizados por esta mafia oligárquica sin escrúpulo y con deseos de volver al poder político y económico a costa de lo que sea.

No entienden que no hay comparación, en ninguno de los indicadores que esgrimen, el pasado fue de terror, el presente no es el mejor porque las fuerzas retrogradas continúan tratando de ubicar en el presente todos los males, y no se dan cuenta, o no quieren darse cuenta, que el presente es el resultado del pasado, y que esa crisis que vive México se fue gestando progresivamente por la degeneración de la clase política y sus relevos generacionales, afectando la vida institucional y de gobierno, ingenuamente creen que esta crisis pública es producto de 2 años de gobierno, en el pasado las cifras siempre fueron ocultadas y en eso, la complicidad con los medios de comunicación fue fundamental, están guiándose por los humores, por la desesperación y lo entiendo, porque nuestra gente quiere resultados, salir de la pobreza, que la crisis sanitaria del Covid-19 no nos afecte demasiado y cause dolor, pero no pueden confundirse ese equilibrios pernicioso del pasado entre la política y los intereses privados con el buen gobierno, y claro que este país es un desmadre, pero no fue por generación espontánea, se fue creando está crisis pública, y ahondando los rezagos históricos en todos los indicadores, se lee desde un lugar limitado y se necesita salir de ese lugar sino se quiere ser parte del retroceso y alfiles de esa mafia oligárquica, tenemos que ir hacia estadios democráticos reales que permitan organizar y gobernar este país, y resolver los graves problemas que tiene, y con una democracia auténtica, una auténtica división de poderes, un sistema de impartición de justicia blindada contra la corrupción, una economía social y comunitaria, un sistema de partidos democráticos y autónomos, seguro podremos competir y elegir el mejor proyecto de nación y de sociedad, ahora si concebir la política no como "una chamba" sino como un servicio social y de convicciones, eso significa la transición hacia la democracia, sumar legitimidad con legalidad, construir una política ciudadana y dejar la política electoral.

Generar una nueva clase política es fundamental, y jubilar a los profesionales de la política, y eso hay que decirlo, porque fueron parte de esa degeneración progresiva de la política y del poder público tanto los que están en el gobierno como los que están en la oposición.

El diagnóstico del cuerpo enfermo del México post revolucionario es de todos conocidos por sus afectaciones directas a la calidad de vida del mexicano, el simple hecho de vivir con miedo y no poder transitar tranquilo por nuestras calles es suficiente para decir que vivimos un Estado Fallido y que la Política no sirve.

Creo que el inconsciente del mexicano no ha podido borrar el origen priísta de AMLO, pese a que fue el único que mantuvo una crítica abierta y permanente a esa dictadura democrática en que se convirtió el PRI, y luego en complicidad con el PAN, he de decirles, que también en un principio critique a AMLO y escribí acusándolo de ese pasado, pero su coherencia democrática, su lucha contra un estado mexicano gangrenado por la corrupción y la simulación, y ahora verle ser preso de los ataques virulentos de poderes económicos que quieren que no ocurra esa transición democrática, y que su papel es de consolidar la transición democrática de México, me fueron convenciendo que es el hombre y el camino que debe continuar México. Por eso mi defensa.

Una disyuntiva, entre un proyecto para consolidar la transición hacia la democracia verdadera que encabeza nuestro presidente de la república, Andrés Manuel López Obrador o la vuelta al pasado de la mafia oligárquica, que implica tomar posicionamiento y en mi caso comprometerme por convencimiento por la primera disyuntiva, por ello, creo que se hace urgente para reconstruir al Estado mexicano un urgente proceso sincero de Reconciliación Nacional Y Regeneración del Poder, para dar paso a una Nueva Cultura Política de la Honradez, Solidaridad y Civilidad, además que se tiene que tomar en cuenta que la gran política pospuesta implica una historia lineal que se alimenta de la acumulación de experiencias enriquecedoras, y no cíclica, que termina con la sustitución del hombre del poder en turno. Y que debemos hablar de sentar al diván a la propia sociedad mexicana y a esa clase política como una medida preliminar para sanar y regenerar la vida pública de nuestro país, y así hablar de salud pública.

Porque hablar de salud mental pública permitir hacer evidente a nosotros y a esa clase política, que esa Agenda Política Perdida tiene la condición de poner en el centro del debate, El Bienestar del Ciudadano y su Familia, y recuperar la Certeza de Futuro de las nuevas generaciones, y Cicatrizar las heridas profundas que nos hemos auto infligidos.

Y que es sine qua non tomar en cuenta que estamos ante el duelo de miles de desaparecidos, el rescate de la marginación de miles de pobres cada día en aumento, la recuperación de la certeza de futuro perdida de nuestros jóvenes y niños, la exigencia de castigo a los que han hecho de la cultura de la corrupción que lo poco que se haya tenido haya parado en los bolsos de unos cuantos, el perdón sincero, si es que puede ocurrir, de la oligarquía que se ha aprovechado para continuar protegiendo su pequeño mundo de privilegios a expensa del dolor y la marginación de millones de mexicanos, y que ahora lo vemos arrimarse al poder y otros a encabezar la mafia oligárquica de la vuelta al pasado.

Resulta ineludible el reconocimiento de facto del estado de emergencia que vive nuestra Nación, y la urgencia de sentarse a hablar en un plano de igualdad y sinceridad para sentar las condiciones políticas, legales, reformistas, éticas, y epistémicas que determine el nuevo marco conceptual y los procesos civilizatorias pertinentes que encamine al Estado Mexicano a su Regeneración, porque en esta lucha fratricida que se vive eso será imposible.

En suma, es el momento en que nos responsabilicemos de nuestros espacios públicos y de nuestras instituciones públicas, y de construir un México donde los mexicanos tengas justicia social, seguridad y felicidad.