Política

Contra el Estado

junio 27, 2020

El establishment formal no se la acaba con este gobierno. Están furiosos. Se cerró la llave al drene masivo que hicieron los gobiernos neoliberales por tantas décadas. Patalean, eran bots en cantidades industriales, granjas de bots y pago de espacios en Facebook y Twitter para darles "target". El establishment informal está igualmente fúrico, pero es más elemental, primitivo y atenta contra el secretario de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, Omar García Harfuch. En el atentado perdieron la vida dos policías y una mujer que transitaba por la zona en el momento.

Esto es una afrenta, una advertencia y un desafío abierto para el Estado mexicano. No sólo para el gobierno, para el Estado. Pero obedece a los mismos móviles y a los mismos beneficiarios finales que se han visto fuertemente tocados por la estrategia que instrumentan el gobierno de la Ciudad de México y el gobierno federal. Todo, como parte del plan nacional de seguridad. El secretario Harfuch se encuentra estable, recibió tres impactos de bala no obstante el blindaje de su vehículo, que pese a la intensidad resistió el embate de calibres muy pesados.

Es la misma reacción de violencia en otras partes del país, pero esta vez sobre una base completamente distinta: el reconocimiento de las autoridades en torno a la presencia de cárteles de la droga en el Valle de México. Se negó durante los 12 fatales años de la dupla Calderón-Peña Nieto. Ahora se está reconociendo. Esas omisiones de antaño fueron lo que precisamente hizo que crecieran estos "grupos criminales", porque necesariamente implican ciertos acuerdos de convivencia entre las autoridades gubernamentales y las organizaciones y células criminales.

En diversas ocasiones miembros del crimen organizado aludían a la Ciudad de México como un territorio neutral, que usaban todos los grupos del crimen organizado. Por ejemplo, identificaban al Aeropuerto Internacional de Ciudad de México como una zona de tránsito para sus operaciones, igual que las zonas aduaneras, pero durante muchos años esto no fue reconocido por la autoridad, lo que alentó la connivencia.

No debe dudarse, el régimen anterior, el formal y el informal, están irritados y muy desesperados porque el Estado mexicano esta vez sí les hace frente e incide donde realmente les duele. El flujo del dinero. Lo que al final del día, afecta al establishment formal porque deja de integrarse al sistema financiero, donde se lava.

El neoliberalismo no sólo se asocia a la corrupción, también al crimen de alto impacto.