Política

Una lógica distinta

junio 26, 2020

El embajador de Estados Unidos en México, Christopher Landau, advirtió el jueves que recientes cambios de reglas en el sector energético del país pueden tener efectos "muy negativos" para la inversión, a menos de una semana de que entre en vigor el nuevo Tratado de Libre Comercio de América del Norte, el T-MEC.

Pues sí, algo parecido decidieron varias calificadoras de riesgo estadunidenses. Moody’s anunció este viernes que decidió bajar la calificación de deuda de México a "Baa1" con perspectiva negativa.

Con este anuncio, las tres principales compañías evaluadoras en el mundo ya han recortado la nota soberana del país en menos de un mes. Se ha dicho que es a causa de la pandemia del Coronavirus y su impacto en la economía, pero esto es impreciso. Bajan la calificación de la deuda mexicana no por la crisis sanitaria y sus impactos económicos, sino porque las decisiones de política económica y social del gobierno mexicano no pasan por la lógica ortodoxa neoliberal. El gobierno rechazó endeudarse con el FMI y apeló a incrementar la austeridad y a sostener el consumo para mantener la economía andando y que no falte el bastimento para la población en general, porque está completamente desprotegida. El esquema es conocido, economía keynesiana donde el gobierno asume la responsabilidad de orientar las decisiones económicas a favor de todos y procurando los equilibrios y las eventuales compensaciones.

Ese fue el criterio de los gobiernos mexicanos durante décadas hasta que llegaron los neoliberales, porque un gobierno imprudente y frívolo, el de José López Portillo, dilapidó la bonanza petrolera y nacionalizó la banca. Luego, casi cuatro décadas de neoliberalismo a raja tabla, corrupto, violento y decadente como ninguno. Ningún gobierno del continente, por neoliberal que fuera, hizo lo que los últimos cinco gobiernos nacionales hicieron. De Salinas a Enrique Peña Nieto. Devastaron al país. Lo desgarraron, lo escupieron. En lo económico, desde luego, pero sobre todo en los institucional. El sistema de complicidades.

En un comunicado, Moody’s dijo que la perspectiva de crecimiento a mediano plazo es considerablemente más débil.

Desde luego que lo es. La del mundo lo es. La perspectiva es abrumadora. Miles de empleos perdidos por empresas quebradas. Estamos en este galimatías no tanto por el virus, como por el modelo de economía que construimos orientado a lo financiero, antes que a la producción de bienes y servicios. Es tiempo de redefinir la lógica de la economía y darle un referente estable, el oro. Los acuerdos de Bretton Woods reloaded. El tránsito a lo digital es una variable adicional que complica los desarrollos previsibles.

En un comunicado, Moody’s dijo que la perspectiva de crecimiento a mediano plazo es considerablemente más débil.

Se le preguntó al Presidente al respecto, contestó que él tiene una opinión distinta. Hace sentido, las decisiones soberanas mexicanas tienen de cabeza a los organismos multilaterales y financieros. Desde la OMS hasta el FMI, pasando por la OCDE. Fue esta forma de entender la economía la que sacó a los Estados Unidos de la Gran Depresión y con la que se reconstruyó la Europa devastada por la Segunda Guerra Mundial. Habremos de voltear a ver nuestras propias necesidades, fortalezas y debilidades internamente. El mercado interno será lo sustantivo. Con lo que tenemos, que no es poco.

Eso es lo que idealmente debería garantizar el Estado, independientemente de la ideología del gobierno en turno.