Política

Crece tensión entre las congregaciones de Calcahualco por la tala ilegal de árboles

junio 24, 2020

Calcahualco, Ver.- El avance de la deforestación en el Parque Nacional Pico de Orizaba, las denuncias públicas de los hechos y la inacción de la autoridad forestal desató hechos de violencia entre habitantes de congregaciones de este municipio; hay personas lesionadas y daños en vivienda. Destaca es la pasividad de la autoridad para actuar. Al momento de calcula la devastación de 50 hectáreas de bosque y se presume que la alcaldesa, Guadalupe Carrillo Vázquez, está involucrada.

El enfrentamiento se dio entre pobladores de las congregaciones de Nuevo Jacal, Vaquería y Tlacotiopa, pertenecientes a este municipio. El conflicto inició la noche del pasado viernes y continuó hasta la noche del lunes y el saldo de los dos enfrentamientos es: dos jóvenes lesionados, amenazas, una vivienda incendiada y manifestaciones a las afueras de la alcaldía de Calcahualco y de la Fiscalía General de Huatusco, entre defensores del ecosistema y talamontes.

Esta zona se considera como de alto riesgo, debido a la serie de denuncias mediáticas sobre la tala inmoderada y la incursión de grupos de la delincuencia organizada dedicados a la tala clandestina.

Hace un mes se dio a conocer la primera denuncia sobre estos hechos a través de testimonios de habitantes de esta zona quienes confirman la devastación de bosques de los municipios de La Perla, Coscomatepec y Calcahualco. En mayo, exhibieron a la opinión pública el daño causado en el Parque Nacional Pico de Orizaba.

A pesar de las pruebas proporcionadas y del tiempo transcurrido, hasta el momento no se tiene conocimiento de personas detenidas por la tala de árboles, vehículos asegurados con cargamentos de troncos, ni la base de inspección a cargo de autoridades estatales y federales que impida el robo de madera.

A partir de ahí los conflictos recrudecieron, entre pobladores de Nuevo Jacal, Jacal y Vaquería y esto provocó que el pasado viernes medio centenar de habitantes de Jacal, comunidad perteneciente al municipio de Calcahualco, bajaran a la alcaldía y, al no obtener respuesta a sus demandas, se trasladaron a la Fiscalía de Huatusco.

Los pobladores dieron a conocer que una caravana de ocho camionetas cargadas con troncos de árboles era escoltada por una docena de jinetes que los amenazaron cuando los defensores del bosque bloquearon el paso; los denunciantes se entrevistaron con Jaime Pizano Hernández, titular de la Unidad Integral de Procuración de Justicia en el distrito de Huatusco, quien atendió a las afueras de la Fiscalía a los manifestantes. Además, la alcaldesa de Calcahualco, Guadalupe Carrillo Vázquez, fue señalada como probable partícipe en los hechos, porque, dicen los habitantes, "no resuelve el problema y podría estar involucrada en los permisos de tala, pues ni la Policía Municipal realiza operativos a pesar de las denuncias".

"Topamos a los taladores y nos dijeron que éramos unas mulas, amenazaron a nuestras hijas, que las iban a violar, queremos que nos hagan justicia"; las mismas personas acusan a la familia Marines de estar talando el bosque de dos meses a la fecha, de estar contratados por gente de Puebla, "y que han talado unas 50 hectáreas del Parque Nacional y otras zonas allegadas al río Jamapa de donde se sirve agua a más de 80 municipios".

Pero la noche del lunes, el conflicto recrudeció, cuando pobladores de Tlacotiopa retuvieron a dos jóvenes de la congregación de Vaquería y los golpearon para intimidar a la comunidad; la respuesta fue inmediata y armados con palos y machetes arribaron a la vivienda de uno de los presuntos agresores de Tlacotiopa y le prendieron fuego, con un saldo de daños materiales.

Este martes, la tensión creció, pero hasta el momento no hay intervención de ningún órgano de gobierno, como la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp); Comisión Nacional Forestal (Conafor), Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) o la Procuraduría Estatal de Protección al Medio Ambiente (PMA).