Política

Sanar

junio 20, 2020

Mientras los políticos en Actopan se arrebatan y despeinan en acelerada sustitución de alcaldes, la Suprema Corte de Justicia de la Nación le ordena al Congreso restituir en su puesto al alcalde original que había destituido. Penoso caso.

Así, los políticos se concentran en sus luchas por el poder a la par que los gobernados se las arreglan para lidiar con cosas bastante mundanas que parecen expresar sin atenuantes la sociedad que somos.

La desaparición y posterior hallazgo del cuerpo de niño desaparecido hace unos días, nos enfrenta, individualmente, a la sociedad que somos, a lo que hemos construido con nuestra acción y con nuestras omisiones. Y la cosa no pinta bien.

La violencia veracruzana es patológica, por machista, por enseñarse sobre las mujeres, los niños y las minorías sexuales.

Los habitantes de Veracruz viven en pleno patriarcado en crisis. Cosa nada menor si nos atenemos a su letalidad.

No es la primera vez que un evento absurdo como la muerte de José invita a reflexionar sobre la sociedad que somos y la que queremos ser en el futuro.

Hace poco se daba conocer que los cinco países que menos contagios han tendido durante la pandemia son gobernados por mujeres. No es casualidad.

Hace tiempo que la sociedad veracruzana debió haber empezado a discutir y auto organizarse para proteger a sus mujeres y a sus niños. No sólo protestando y haciendo visible lo que se prefiere ocultar. Habrá que buscar los modos de auto organización para la auto protección. Crear una cultura de empatía que haga reflejo el ayudar y colaborar para beneficio de todos. Es posible y muy necesario organizarse sobre la base de motivaciones distintas. No tanto para la satisfacción del éxito personal, sino para el bien de todos.