Política

Nueva realidad

junio 16, 2020

La vida nos enseña que cada día puede ser diferente o lo mismo, depende en gran medida de nuestra capacidad de percepción y actitud que asumamos frente a ella.

Hoy vivimos acontecimientos que no tienen precedente y se convierten en nuevos retos, que decidimos diariamente cómo enfrentar. No podemos recordar en nuestra generación el haber tenido la necesidad de guardar distanciamiento social y quedarnos en casa tanto tiempo como ahora.

De acuerdo a documentos e investigaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se determinó el nombre de gripe AH1N1 en 2009, clasificándola como de nivel de alerta seis como "pandemia en curso" y el 18 de septiembre de 2010 la OMS anunció el fin de la pandemia, dejando tras de sí entre 150 mil y 575 mil víctimas.

La pandemia de Covid-19, representa un riesgo letal de contagio, del que sólo puede encontrarse en la historia mundial el precedente de 1918 y con ello un sinnúmero de experiencias que bien pueden servir para enfrentar nuestra realidad actual.

El presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, no se equivoca al considerar que llegado el momento es necesario enfrentar una nueva realidad plagada de dificultades sanitarias, económicas y sociales. Una nueva realidad que se construyó como consecuencia en primer lugar por el alto índice de riesgo en los contagios, segundo por la creciente necesidad de guardar distanciamiento social, para marcar una distancia que no permita mayor contagio, por el grado de supervivencia del virus y sus repercusiones en todo lo que tocamos o cuando hablamos, al poderse transmitir por minúsculas partículas de saliva, y tercero, por las condiciones que derivan del confinamiento en casa y la inactividad económica al tener que cerrar casi 100% de los negocios en México.

Lo anterior se suma a la creciente crisis de valores que venimos padeciendo y la tensión política con vías de confrontaciones electorales que no dejan de ser producto de rivalidades históricas que se convierten en ir y venir de señalamientos que generan inconformidades y discordia social.

Ante esta nueva realidad, es necesario encontrar fórmulas que permitan ir apaciguando la desesperación en las que una gran mayoría de personas tiene en sus vidas cotidianas, por la escasez e incremento de las necesidades en todos los sentidos. Una nueva realidad que vivimos como una "condición de guerra" en la que pareciera que no vemos la luz al final del camino.

Por esta y muchas razones el presidente de México presentó un decálogo como propuesta para sobreponernos ante la nueva realidad que nos obliga el coronavirus. En este sentido, nos pide que recobremos la plenitud con seguridad y optimismo.

Con los cuidados necesarios, con base en la información fidedigna, seria y profesional, de preferencia con fuentes confiables y oficiales, evitando dar curso a la mala información que generan los rumores y los memes que surgen como burla, en especial con datos equivocados, como lamentablemente ya ha sucedido en diversos puntos del país como Yucatán y Chiapas, que por falsa información, las poblaciones salen a las calles a violentar, destruyendo oficinas municipales y atentando contra el patrimonio y seguridad de particulares, en su mayoría totalmente ajenos a las demandas y responsabilidades públicas.

Cuando el presidente de los mexicanos, nos convoca a tener ánimo, a borrar el miedo y asumir un sentido de espiritualidad, se enfoca en el bienestar mental y con actitud positiva enfrentar las dificultades.

La investigadora de la Universidad Complutense de Madrid, España, Helena Béjar en su artículo "The origins of the tradition of positive thinking" ("Los orígenes de la tradición del pensamiento positivo") consideró: "Los pilares del evangelio psicológico, esto es, la felicidad como objetivo central de la vida, la naturaleza psicológica de los avatares del yo y la creencia de que todo tiene solución a través de un pensamiento adecuado tienen como corolario la convicción de que los estados de ánimo, al ser susceptibles de alterarse principalmente a través de la voluntad, son responsabilidad de cada cual. Para alcanzar la felicidad es preciso seguir un conjunto de técnicas. Quien no alcance la felicidad es responsable por no haber sabido aprender los caminos prácticos que a ella llevan. Ello conduce al imperativo cultural de ser feliz y a la condena de la infelicidad, redefinida como pensamiento negativo". Y destaca en su amplia investigación que "El género de la autoayuda es fuertemente prescriptivo y forma parte del material cultural que tiene un fuerte impacto sobre la vida cotidiana".

Por lo que sin duda, el pensamiento de actitudes positivas en el decálogo ante la nueva realidad, motiva para ver de una forma clara lo que verdaderamente nos perjudica, como los malos hábitos, nos convoca a gozar del cielo, del sol, del aire puro, de la flora, de la fauna, y de la naturaleza así como darle la espalda al egoísmo, ser más solidarios y humanos, no tener actitudes racistas, clasistas, discriminatorias ni sexistas; alejarse del consumismo y dejar atrás el materialismo; no consumir comida chatarra, alimentarse con productos orgánicos, bajar de peso, realizar ejercicio y vivir sin estrés. Si tienes adicción al tabaco y al alcohol, busca tratamiento para eliminarlos.

La titular del Conacyt, María Elena Álvarez-Buylla, compartió el decálogo con el siguiente mensaje: "En congruencia con la evidencia científica acerca de los factores que más influyen en la salud, les comparto este decálogo que hoy sábado nos propone nuestro presidente, el Lic. Andrés Manuel López Obrador, para cuidarnos en estos tiempos y siempre".

Sin duda la base de todo este pensamiento está en la prevención, en sabernos cuidar y darnos la oportunidad de no ponernos en riesgo y poner en riesgo a nuestras familias.

El gobierno federal y el de los estados así como los gobiernos municipales, deben de construir caminos de solución a corto y mediano plazo, cuyos resultados se vean reflejados con la mayor contundencia en la economía nacional, hoy el reto es recuperar empleos, motivar las inversiones, generar condiciones para que las micro, pequeñas y medianas empresas salgan más fuertes y quienes lo han perdido todo, encuentren una luz de esperanza en los buenos resultados de una dinámica económica y social que fluya con solidez.

Este sendero que nos deja el Covid-19, nos obliga a salir firmes, decididos, para enfrentar una nueva realidad que no podemos esquivar.

Es imprescindible que finquemos, en la educación en todos sus niveles, una materia, curso o taller que explique a la niñez y a la juventud la realidad que vivimos, los retos sanitarios de prevención y las acciones que deben realizar para proteger su vida y la de los demás. Es imprescindible que en el Congreso Federal y en los estatales se analice e impulsen puntos de acuerdo, exhortos y hasta reformas que implementen en el sector educativo y de salud un binomio de conocimiento y prevención que genere actitudes valerosas y con los conocimientos necesarios para vivir bien y en paz.

Confiemos en el presidente de la República, porque en verdad hace lo que le corresponde y con ello trabaja por el pueblo y no se deja amedrentar por los ataques sistemáticos y desesperados de una derecha beligerante que solo busca la confusión, más no sumar o sumarse a impulsar un México mejor, su agenda es sin duda sólo el proceso electoral y ganar el poder. Lo que pasa es que ya demostraron quienes son en verdad traicionando al país.

Con el llamado del presidente de reforzar los valores culturales y nuestro amor a la patria, nos convoca a que cada quien hagamos lo que nos corresponda y así salvaremos a México.