Política

Difícil situación

junio 14, 2020

Ahora fue la Organización Panamericana de la Salud (OPS) la que advirtió que junio será un mes crítico en la región por la sobrecarga de casos en los sistemas de salud y el restablecimiento de cuarentenas en varios lugares. El problema ocasionado por la pandemia es mayúsculo y, como suele pasar, sus efectos más devastadores sucederán en naciones con problemas económicos, con grandes índices de pobreza y muchos trabajadores informales sin cobertura de salud o medios para subsistir en la situación de confinamiento.

Esta última situación obliga a los gobiernos a buscar la manera de reactivar esa "economía de segunda", aunque tal medida puede ser de alto riesgo por abrir la cuarentena en la etapa en que persiste la posibilidad de incrementar el número de contagios; sin embargo, muchos países, México entre ellos, han dicho que lo harán de forma paulatina y cuidadosa y, en caso de observarse un repunte de enfermos, se volverá a instaurar el encierro.

Aunque se ha dicho que los países latinoamericanos tuvieron más tiempo que los europeos para iniciar medidas de prevención, lo cierto es que muchas de sus redes de salud no están lo suficientemente financiadas para este tipo de emergencias y que la situación económica de grandes grupos de la población es de subsistencia y, en muchísimos casos, de dependencia de los programas asistenciales del Estado.

Según la OPS, los países del subcontinente que presentan mayores riesgos de que se incrementen masivamente los índices de contagios son Brasil, Chile y México, debido a que están experimentando aumentos diarios de hasta 4 y 5 por ciento de nuevos casos. Brasil, con casi 700 mil contagios y 37 mil muertes, es el segundo país del mundo más golpeado por el coronavirus, aunque en la región también preocupan las cifras absolutas de la situación en Perú (casi 200 mil contagios), Chile (134 mil) y México (casi 120 mil).

Así pues, el escenario es de inminente apertura de las actividades económicas en gran parte del territorio nacional donde, al parecer, regionalmente se ha llegado al control de la curva de contagios, y por ello sus autoridades han considerado viable abrir la actividad bajo las reglas de la llamada "nueva normalidad".

En el caso de Veracruz, habrá que esperar mayor tiempo, dado que la entidad está considerada dentro del grupo de estados cuyo "semáforo" permanece en rojo. En tanto se logra disminuir los índices de contagios, es de esperarse que se incrementen las acciones de los gobiernos en auxilio de los grupos de la población con mucho mayor grado de vulnerabilidad social y económica, pues, como es sabido, son cientos de miles las familias que viven al día, y para ellas, retrasar más tiempo el regreso a realizar sus actividades representa un gravísimo problema de subsistencia.