Política

Se perdieron 6 millones de árboles del Pico de Orizaba en la última década

junio 02, 2020

Talamontes clandestinos dañaron irreversiblemente el ecosistema, lamentan habitantes de la región

Orizaba, Ver.- Los bosques del Pico de Orizaba, en los pasados diez años, perdieron al menos seis millones de árboles en al menos 12 mil hectáreas entre ellas las del parque nacional, el imparable crecimiento de la tala ilegal y clandestina dañaron irreversiblemente la conservación de las áreas verdes; el deterioro ambiental ya se resiente: una serie de cambios en el clima de la zona central del estado, el agravamiento de la escasez de agua en municipios de la región e incluso de la zona conurbada Veracruz-Boca del Río-Medellín y la desertificación gran parte de la montaña.

Los números que presentan productores de madera de los municipios que conforman la sierra exhiben el abandono en el que está loa montaña, "la tala ilegal, devastó 12 mil hectáreas de bosques pues de las 19 mil 750 hectáreas que conforman el Parque Nacional Pico de Orizaba, de 9 a 12 mil fueron devastadas por tala montes en la última década".

Se calcula que, en los últimos diez años, "el Parque Nacional perdió más de 6 millones de árboles y la madera comentan los lugareños, terminó convertida en tablas para la fabricación de muebles, destinada a la construcción, tarimas comerciales y embalaje, productos con una vida útil de tres a cuatro años".

En el recuento se señala que los municipios más afectados por los taladores, "son La Perla, Mariano Escobedo, Ixhuatlancillo, Calcahualco, Alpatláhuac, Coscomatepec y Calcahualco, todos ellos ubicados en la zona serrana de la montaña".

Todo este escenario está de conocimiento de la misma autoridad forestal, y aunque, por ejemplo, en la Semarnat "existirían al menos 20 denuncias en los últimos 10 años por concepto de tala clandestina, se desconoce cuál es el curso que se le da a estas acusaciones. No se sabe, dicen los productores, si hay o no sanciones específicas contra taladores, aserraderos o traficantes".

El daño que hacen los tala montes ilegales es tremendo, según lo clasifican, "se calcula que un camión con capacidad de 7 metros cúbicos de madera representa una ganancia de 30 mil pesos en efectivo para taladores y la cadena comercial, inicia con los cortadores. En una hora un talador derriba con motosierra entre 5 y 7 árboles. De acuerdo a la necesidad de manejo aplican el tipo de corte, sea por troceo –troncos– pie, rollo o tabla".

En todo este trabajo, señala José Luis, habitante de la comunidad Los Jacales en el municipio de Calcahualco, participan al menos tres personas, "quien tala, otro que lo arrastra y un último que lo traslada para la comercialización. El problema es bastante grave y las acciones de remediación son mínimas, casi inexistentes".


La Martinica, riqueza que se debe preservar

Para bien o para mal los banderillenses desconocen la riqueza de la Reserva Natural Protegida (ANP) de La Martinica, que tienen a escasos 500 metros de sus casas en un espacio de 55 hectáreas y en buen estado de conservación.

Gracias a que la gente de la región desconoce esta área natural, es que se conserva en buen estado, pese a estar rodeada por la zona urbana y ranchos ganaderos.

En esta ANP es posible hacer ecoturismo realmente sustentable y deporte de aventura, pero con especificaciones muy marcadas en cuanto a número de personas, el menor ruido posible y no se dañe el medio ambiente.

Se trata de un bosque mesófilo de montaña en donde existen especies de liquidámbar, encino, helecho y orquídea.

Además aves como pájaro carpintero, gavilán y aves migratorias, y fauna diversa como ranas, coralillos, culebras, además de mamíferos como armadillo, tejón, zorro, cacomixtle, tlacuache, armadillo, conejo, comadreja y mapaches.

De acuerdo con la Secretaría de Medio Ambiente estatal, esta ANP está ubicada en una región en donde se originan dos arroyos y cinco manantiales que abastecen las 26 tomas de agua que existen en la calle principal de la cabecera municipal, con lo cual la población nunca sufre de la falta del vital líquido.

Esta zona fue decretada como ANP en la categoría de Reserva Ecológica, en la Gaceta Oficial del estado de Veracruz, el 16 de junio de 2010, con el objetivo de preservar los fragmentos de bosque que se conservan en buen estado así como los servicios ambientales que presta a la región.

Debido a la falta de vigilancia y dada su extensión territorial, se recomienda visitar esta zona acompañados de un guía ecoturístico especializado, que conozca la región, para mayor seguridad y disfrute.