Política

Entre la desesperación y la locura

mayo 21, 2020

En el poco más de un año de gobierno de López Obrador han aparecido una buena cantidad de andanadas desinformativas y campañas calumniosas tanto de organismos y personas claramente identificables como por campañas automatizadas en redes sociales, especialmente en Twitter que con frecuencia pierde sus virtudes orgánicas por los llamados bots. Esto ha llevado a que el propio presidente se refiera a ello durante la habitual conferencia de prensa por la mañana.

El gobierno, al que sin duda le ha tocado bailar con la más fea; esto es, el haber recibido al país en condiciones ruinosas y una mega crisis planetaria que ha despedorrado por el eje la precaria estabilidad mundial basada en una locura económica especulativa de "futuros", además de una pandemia que ha parado en seco la economía planetaria prefigurando varios escenarios apocalípticos adicionales a la pandemia propiamente dicha y que, por lo demás, no es tan fatal como el manejo periodístico a veces sugiere.

En medio de esta tormenta perfecta, el gobierno ha sido capaz de infundir calma en los gobernados; esto, por informar directamente a la población de la circunstancia del país y de la emergencia sanitaria. Todos los días, por la mañana y por la noche, con la conferencia del presidente y con el informe de López-Gatell quien se ha convertido en un pilar fundamental en la relación gobierno-gobernados precisamente por su misión de informar con claridad la evolución y circunstancia de la emergencia.

El estamento conservador nomás no se halla, preocupados pero sobre todo irritados por el fracaso de sus campañas desinformativas, han interpuesto una demanda para que los informes vespertinos de López-Gatell sean suspendidos. La demanda fue presentada por el presidente de la "Fundación para la Promoción del Altruismo" (sic), David Hernández Carranza, vinculado a la Coparmex, convertida en sustituto de partido de oposición.

Arguyen sin mayor prueba que los datos ofrecidos por el gobierno en la persona de López-Gatell son falsos. Les es obligado esgrimir tal mentira; de otra forma no habría cómo argumentar un comino contra López-Gatell, un activo harto valioso para el gobierno sometido a todo tipo de vendavales propagandísticos.

Están desesperados. Ven, sin poder remediarlo, cómo se va cerrando la trampa en torno a ellos. La investigación del Departamento de Justicia estadounidense del operativo "Rápido y Furioso" compromete hasta el cogote al estamento neoliberal completo, no sólo al expresidente Calderón. Y también a los demócratas, porque no hay que olvidar que la introducción tolerada de armas a México fue hecha en la administración de Obama, cosa que cae muy bien a la campaña de reelección del presidente norteamericano. Así, se da una curiosa convergencia de intereses entre los actuales gobiernos mexicano y estadounidense.

Para no variar, ha sido alguien vinculado a la Coparmex, insistimos, convertida en sustituto de partido opositor, quien interpuso la demanda para cancelar los informes de López Gatell.

Y faltan cosas por ver porque el poder judicial recientemente ha dado entrada a varias demandas en contra de la administración federal.

Dice la demanda firmada por Oscar David Hernández Carranza (y a todas luces influida por Coparmex), que López-Gatell incumple y transgrede la Ley General de Salud "por lo que exijo su separación de ambas responsabilidades públicas como vocero y subsecretario de prevención de la salud por su negligencia y falsedades en su acción y omisión a fin de que sus actos de autoridad no propicien mayor riesgo a mi salud, a la salud de mis familiares y a la población en general". No aporta, repetimos, prueba o dato alguno que sugiera que algo hay de verdad en su dicho, pero es lo que menos importa. La demanda fue rechazada, pero el caso ilustra los niveles de desesperación y miedo del estamento conservador.