Política

Salirse de la caja

mayo 16, 2020

El planeta y la humanidad contenida en él viven la malhadada combinación de una crisis sanitaria que encierra a la mayoría en sus casas, junto con una recesión de proporciones nunca antes vistas, ni la de 1929-33. Más de 3 millones de estadounidenses solicitaron ayuda en la última semana. La cifra total de solicitudes supera los 30 millones. En dos semanas la cifra del desempleo en los Estados Unidos se disparó en vertical, ingresaron 37 millones de solicitudes de apoyo económico por desempleo. De terror. Datos de la Reserva Federal señalan la desaparición de más de 20 millones de empleos en marzo, y abril ha puesto al descubierto enormes brechas socioeconómicas en cuanto a nivel de empleo y de acceso a la atención médica.

Aquella crisis condujo a la Segunda Guerra Mundial, ésta empieza a presentar signos ominosos de una eventual confrontación bélica entre Estados Unidos y China.

El imperativo de la vacuna empieza a ser promovido por poderosos miembros de la élite económica financiera. Las derivaciones posibles de la eventual vacuna son ominosas para muchos. Gente muy seria, ya sea de gobiernos o del ámbito privado. El problema ha sido creado, el ánimo receptor favorable a algo que nos vuelva a la "normalidad" también está hecho.

El gobierno mexicano dará a conocer durante este fin de semana los fundamentos de un nuevo orden económico basado en el bienestar que, al final del día, de eso es precisamente de lo que se trata. De generar bienestar y repartirla entre quienes viven de su trabajo. La razón misma de la pensión universal que tanto prurito les causa a los nostálgicos neoliberales.

Ahora, las tensiones entre EU y China crecen al grado de que la posibilidad del enfrentamiento aumente. A la propagación de la enfermedad en Europa y Estados Unidos se suma el desplome de los precios de petróleo y la montaña rusa de las bolsas, todo conduce a una recesión económica global. Muy probablemente durante el primer semestre de este año.

Hace dos años pensábamos que vivíamos en tiempos peligrosos, pero nadie imaginó, salvo excepciones, el inmenso tamaño del problema.

Este fin de semana el gobierno dará a conocer su plan económico para salir del hoyo, no será un plan anti cíclico como sugiere la ortodoxia, sino uno anti sistémico basado y concebido desde el bienestar de todos, especialmente de los económicamente más vulnerables.