Política

Desaparición de fideicomiso del FAV pone en riesgo ecosistemas: activista

abril 30, 2020

Orizaba, Ver.- Aun con una gravísima crisis ambiental que pone en riesgo a la flora y fauna del estado, así como con una elevada contaminación en dos de los afluentes más importantes del país, el estado pretende desaparecer los fideicomisos ambientalistas del Fondo Ambiental Veracruzano que buscan detener el deterioro en los ecosistemas veracruzanos, señala Graciano Illescas Téllez, presidente del Consejo Intermunicipal de Ambientalistas y coordinador estatal de la Iniciativa Ciudadana Ambiental Veracruz; asimismo, pide se detenga esa iniciativa.

El estado, explica, es uno de los más ricos en flora y fauna, pero igual uno de los más olvidados para mantener con vida esos recursos naturales que se tienen. De hecho, subraya que Veracruz es la tercera entidad más poblada: 8 millones 112 mil 505 habitantes hasta hace cinco años; es la segunda en mayor pobreza: 5 millones 49 mil 500 pobres en 2016; cuarto lugar en generación de residuos sólidos urbanos: entre 6 y 7 mil toneladas diarias.

Veracruz cuenta con 5 acuíferos con déficit hídrico: Perote-Zalayeta, Costera de Veracruz, Córdoba-Orizaba, Cotaxtla y Papaloapan; dos de los 4 ríos más contaminados de México: el Blanco y el Coatzacoalcos; hay una crisis socio-política por graves daños a producción pesquera en la parte baja del Río Bobos, el Sistema Lagunar María Lizamba y la Laguna Cabana.

En 2019, se registró el peor récord histórico en materia de incendios forestales; en el 2019 y 2020, es el bienio con una de las peores sequías de la historia según el Monitor del Agua; gran cantidad de plantas de tratamiento de aguas residuales con serias fallas de operación, con ejemplos en Tlacotalpan, Tlapacoyan, Poza Rica y Boca del Río. El 80.2 % de la vegetación original ha sido destruida, un 10.8 % tiene diversos grados de perturbación y sólo un 9 % se conserva como vegetación prístina hay 425 especies de flora y fauna silvestre se encuentran en peligro de extinción, amenazadas, o sujetas a protección especial, siendo una cifra conservadora.

"Aún está latente la amenaza de la minería a cielo abierto que puede traer serios conflictos sociales, económicos, políticos, ambientales y de salud, considerando la existencia de concesiones de larga duración concedidas por gobiernos anteriores. Todos estos retos son tan sólo una parte representativa de lo que deberá enfrentar la actual administración del gobierno del estado, sin soslayar la crisis a la que nos conduce la presencia del Covid-19, pero no debemos descuidar ningún flanco".

Es en este escenario, continúa, "nos enteramos con gran preocupación de la publicación en la Gaceta Oficial del Estado del decreto por el que se ordena la extinción o terminación de fideicomisos, el pasado 21 de abril de 2020. En el estado de Veracruz, se cuenta con un instrumento financiero altamente valorado por la sociedad y que ha formado parte del frente de batalla en muchos de los retos que tiene nuestra entidad: el Fondo Ambiental Veracruzano que fue constituido en 2006, bajo la denominación de Fondo ABC (Aguas, Bosques, Cuencas).

Para 2012, una reforma le cambia su denominación por la de Fondo Ambiental Veracruzano (FAV) y se integra con recursos provenientes de la verificación vehicular y la evaluación de manifestaciones de impacto ambiental. Un 60 % es retenido en la Secretaría de Finanzas para atender otras prioridades de gobierno, entre las que, con toda justicia, se debe considerar la atención a la pandemia que padecemos. El 40 % restante es lo que se canaliza al FAV y con ello, se respaldan proyectos de la sociedad civil e incluso se refuerzan tareas operativas de la propia Secretaría de Medio Ambiente, que está entre las dos dependencias de la administración pública estatal con el menor presupuesto.

Es cierto que hace falta reforzar su operación en términos de gobernanza, sobre todo de cara a la sociedad, pero es también perfectamente claro que ha constituido una estrategia muy valiosa para impulsar actividades de conservación ambiental de un estado muy frágil al respecto, debiendo consolidarse en el FAV una administración cada vez más transparente y democrática, pero no desaparecerlo, pues es también una forma de agredir un derecho humano consagrado en los Artículos 4 y 8 de la Constitución Política Federal y la del Estado de Veracruz, respectivamente.

El ambientalista señala que Veracruz "es un estado de envidiables recursos naturales, con recursos humanos de muy alta calidad dispersos en variados sectores, y por lo tanto, es un estado de grandes oportunidades, pero a fin de consolidar un desarrollo digno para todos y todas, debemos encontrar la manera de dar una solución integral a los grandes retos y desafíos que enfrenta la entidad (...) Mucho más importante y de crucial trascendencia que gobierno y sociedad marchen juntos, bajo el principio de que un gobierno apartado de la sociedad y sordo a sus legítimas demandas, será incapaz de lograr la credibilidad", finaliza.