Política

Comunidades indígenas, amenazadas por Covid-19 y desabasto alimentario

abril 21, 2020

Las comunidades indígenas de la zona norte del estado de Veracruz "están atemorizadas de que llegue el mal", como llaman al coronavirus Covid-19; no sólo están preocupadas porque los centros de salud funcionan con las limitaciones de siempre, poco personal médico y sin medicinas, sino que también, señalan, habría un grave desabasto de alimentos: algunos tianguis han sido suspendidos y en los que aún llegan no llevan suficientes y variados alimentos durante estos días en los que se vive la pandemia.

Apolinar Lozano Reyes, subagente de la comunidad de Teácatl Amatlán, del municipio de Chicontepec, dijo que esta situación la viven comunidades como Pilmirador, Ixcacuatitla, Ixcacuatitla de los Pinos, Teácatl Amatlán, entre otras de los municipios de la sierra norte de la entidad.

"En Teácatl Amatlán y localidades vecinas seguimos instrucciones de autoridades superiores evitando realizar conglomeraciones; varios tianguis se han suspendido y se promueve la Sana Distancia", sin embargo, es difícil que la autoridad regule el transporte rural y que en ellos se practique la Sana Distancia. De modo que allí y en servicios de taxis siguen trabajando como si no enfrentáramos una pandemia global.

Ya se empieza a observar la escasez de los alimentos, en los tianguis hay pocos productos y los alimentos como el huevo, arroz, azúcar, maíz, han subido considerablemente su precio y ante ello es necesario que el gobierno del estado diseñe un programa emergente para traer ayuda alimentaria a población indígena del norte de Veracruz.

En las comunidades, afirmó, reciben información sobre qué es el Covid-19; la difusión del gobierno municipal ha sido copiosa. Por otro lado, la población se informa a través de medios de comunicación masiva y algunas personas, a través del internet.

El subagente municipal agregó que están con un gran miedo de que llegue la pandemia a las localidades, "lo que de algún modo evitamos al no salir, como lo indican las autoridades, a menos que sea necesario; aunque lo que estamos viendo es que existe un muy limitado abasto de alimentos".

Sobre los migrantes, comenta que los que han llegado de retorno a sus comunidades están aislados en las casas propias o las de sus familiares: "la población está atemorizada de que llegue el mal, aún no se han presentado casos", pero también, hay gobiernos municipales que han tomado medidas para contener el virus: En varios lugares no dejan pasar a migrantes quienes venían de fuera. Esto pasa prácticamente en todas las comunidades indígenas de la región.

Agotados en Xalapa equipos de protección contra el Covid-19

Los equipos de protección personal que van desde overoles, uniformes, protectores faciales, mascarillas N95, goggles, guantes y todo lo que sirva para evitar el contagio del covid-19 se agotaron en la ciudad, porque los médicos, enfermeras, y camilleros, de los diversos hospitales de la ciudad los compraron, pero además las fábricas en México dejaron de elaborar ante el agotamiento de materias primas.

En un recorrido por tiendas con venta de protección personal, los encargados coincidieron en señalar que hay desabasto desde la primera semana de abril, dado que hasta el personal administrativo de hospitales llegaba a comprar cubrebocas N95, uniformes compuestos por chazarilla, pantalones y encima ponerse un overol desechable que los cubra del coronavirus.

La escasez y la alta demanda de equipos de protección obtuvo como respuesta por parte de los fabricantes y distribuidores el encarecimiento, así que una mascarilla N95 con una protección alta, de tener un precio de 20 pesos en enero de 2020, ahora en abril cuesta 150 pesos.

Otro cubrebocas que demandan los ciudadanos es el lavable-espuma hecho con malla "Selene" de origen coreano, pero que no es adecuado para los trabajadores en hospitales; este tiene un costo en el mercado de Xalapa de 70 pesos.

El director de Proveedora de Seguridad Industrial Veracruz, Adolfo Miranda, expuso "Tenemos desabasto, la semana pasada se agotaron todos los productos, y es imposible conseguirlo porque no hay fabricación ahorita".

Resaltó que el ciudadano compra los cubrebocas comunes, y los de malla "Selene", pero el personal hospitalario si se cuida más y pide trajes desechables, goggles, y el N-95.

Agregó que un overol desechable tiene un costo de entre 160 y 190 pesos, y si el usuario está cerca o tiene contacto con una persona que tenga covid-19, sólo debe usarse una vez, pero si es para estar en un área ventilada puede portarse hasta tres veces.

Los goggles ergonómicos con mica transparente, cuatro válvulas de aire para que no se empañe, protegen del polvo y agua, y con un costo de entre 250 y 280 pesos están agotados también, informó Adolfo Miranda.

"Hay desabasto con todos los productos de protección personal, nosotros llevamos más de 10 años en el mercado porque vendemos protección a personal de industria alimenticia, maquiladora, ensambladora y de laboratorios, y nunca habíamos tenido desabasto de nada", expuso.

Otra encargada de la tienda Nube Médica, Sandra Avendaño, expuso que los ciudadanos acuden de manera regular a comprar gel antibacterial, y caretas; mientras que personal de hospitales compran uniformes, guante nitrilo, botas desechables, gorros quirúrgicos...

"Nos dicen que todos, hasta los administrativos, tienen que andar de uniforme quirúrgico, porque llegan con su ropa de casa, pero llegan al hospital y se ponen el uniforme para que se lave y se proteja al personal", indicó.

Los empleados de tienda con venta de equipo de protección coincidieron en señalar que el desabasto continuará porque hay "mucha, muchísima demanda" por parte del personal de hospitales, ante la vulnerabilidad que los coloca el dar atención a enfermos de Covid-19.

Habitantes de Coatzacoalcos dejaron de pagar: CMAS

El consumo de agua potable aumentó 40 por ciento en Coatzacoalcos durante la emergencia sanitaria por el coronavirus; sin embargo, menos de 10 por ciento de los usuarios ha cumplido con el pago del servicio.

Así lo dio a conocer el director de la Comisión Municipal de Agua y Saneamiento (CMAS), Jaime Enrique Martínez Webb.

En entrevista, el funcionario reconoció que la situación ha puesto en riesgo la operatividad de la dependencia, ya que por un lado se adelantó el aumento en el gasto de agua en el año y por otro se desplomó la recaudación.

"¿Cuál es el problema grande que nos enfrentamos? Que no se está cumpliendo con la parte de la recaudación, no se está pagando el agua; esto sí quién sabe hasta dónde nos va a llevar (...) Creció la morosidad grotescamente, no creo que esté pagando ni el 10 por ciento de los ciudadanos, ¿cuánto vamos a aguantar? No lo sé", expresó.

Martínez Webb estimó que de las 130 mil tomas de agua casi 40 por ciento son clandestinas, es decir, no cuentan con un contrato y elevan la morosidad.

A consecuencia de lo anterior, el director de la CMAS hizo un llamado a la población a cumplir con sus pagos y regularizar su situación antes de proceder al corte del servicio.

"Nosotros estamos cumpliendo con nuestra parte, necesitamos que la ciudad de Coatzacoalcos y sus ciudadanos cumplan con la suya", manifestó.

El funcionario agregó que si bien hay escasez de agua y baja presión no se prevé por ahora la implementación de tandeos en las colonias.