Política

A propósito de valoraciones

marzo 28, 2020

Son tiempos complicados para el mundo y el país. Ayer la nación se enteró de una calificadora norteamericana, Standard and Poors, que califica la baja la deuda soberana mexicana y, fatalista, anuncia la virtual depresión económica. Desde luego el país no la tiene fácil con la caída internacional de los precios del petróleo sumada a la severa ralentización de las actividades económicas por la pandemia del Covid-19.

En tiempos como éstos, la precisión de la información es sustantiva, al igual que lo es la responsabilidad de los actores que suelen representar algún grupo de interés, tienen voz y acceso a medios de comunicación de masas.

El panista Bingen Rementería Molina ha dicho que tiene gente que conoce (sic) que se ha contagiado con Covid-19, que no lo ha dicho en redes sociales, y que no están incluidas en los reportes gubernamentales de la evolución de la pandemia. Con base en esa curiosa subjetividad, el diputado concluye que el gobierno miente porque la cifra de contagiados es mayor, como lo demuestran sus impresiones y creencias personales. Acusa al gobierno de esconder casos, cosa que le parece irresponsable. No aporta ningún dato objetivo que, por lo menos, sugiera que su impresión es cierta. Simplemente dice que el gobierno miente y manipula.

Algo similar a lo que hace Ciro Gómez Leyva cuando en su espacio del grupo Imagen, insiste que el gobierno mexicano hace mal las cosas. En Twitter, el personaje sugirió que el gobierno mexicano no quiere que las estadísticas del coronavirus crezcan, y dice Nuevo León les han ordenado a los médicos diagnosticar como "neumonía atípica" los casos de Covid-19. Dice Leyva que, según las estadísticas, México sigue la misma tendencia en casos que Italia, pues al día 28 desde que se detectó el primer caso, hay más de 500 contagios, tal y como sucedió en dicho país. Tamaña conclusión obliga a demostrar el dicho, de otra suerte no es otra cosa que la difusión de una deducción personal dada como verdad estadística. La génesis de un rumor para infundir desconfianza en un gobierno que ha mantenido el número de contagios sorprendentemente, y cuyos datos son validados por la Organización Mundial de la Salud. ¿O piensa de verdad el periodista que el envidiable caso mexicano no es estudiado y escrutado a detalle por más de un organismo multilateral?

Son sus opiniones, no hay duda, pero el decirlas como información, el no aclarar a su público que eso que afirma es su interpretación, su opinión personalísima, no una verdad estadística y mucho menos una prueba de mal proceder gubernamental, eso es manipular y de mala leche, porque antes que desacreditar al gobierno, infunde miedo en una sociedad que ya está temerosa por las complejidades actuales. Eso es algo muy cercano al terrorismo. Es una táctica de guerra estúpidamente conocida por frecuente. Sembrar entre la población el miedo y la desconfianza al gobierno. En las actuales circunstancias, lo que hacen el diputado panista y el periodista de marras, bien podría considerarse terrorismo. En nuestra opinión como periodistas, claro.