Política

Consejos de Cuenca, poco democráticos, la sociedad civil no participa: Lavida

marzo 23, 2020

Para considerar al agua como un derecho humano falta que se democraticen los Consejos de Cuenca, porque toman decisiones sin considerar la opinión de los pueblos; además, es necesario un dictamen de impacto socio-hídrico, que bloquearía la autorización de cualquier obra o actividad que vulneraría el derecho humano de las comunidades y establecer políticas fiscales y tarifarias que reemplacen el actual esquema de subsidios indirectos para grandes usuarios, dijo Gerardo Alatorre Frenk, integrante de La Asamblea Veracruzana de Iniciativas y Defensa Ambiental (Lavida).

Asimismo, el investigador de la Universidad Veracruzana (UV) dijo que falta que la gente se dé cuenta que podemos tener una democracia más profunda sobre cómo se toman las decisiones del agua y que defienda sus sistemas comunitarios de agua.

La democratización de los consejos de Cuenca se debe instrumentar porque tienen una estructura muy poco democrática, las decisiones las toman los usuarios y los usuarios son grandes intereses, y ahorita no hay posibilidad que la gente de las colonias de los barrios, rancherías tengan voz y voto de qué se autoriza en sus territorios, sostuvo Alatorre Frenk.

Aunque la Ley General de Agua que rige al país define a los Consejos de Cuenca como "órganos colegiados, ya que existe igualdad de voto entre sus integrantes; órganos mixtos, porque participan gobierno, usuarios y sociedad; órganos de coordinación y concertación, ya que son mecanismos de apoyo, consulta y asesoría, entre la Conagua, los tres órdenes de gobierno y los representantes de los usuarios y de las organizaciones de la sociedad", la sociedad civil no tiene participación.

En cambio –comentó– si se logra que pase la iniciativa ciudadana de la ley general de agua, lograremos que esas decisiones se tomen de manera democrática y equitativa, tenemos que seguir muy alertas porque el agua se está convirtiendo en un gran negocio no sólo para los que proveen de agua y saneamiento de las poblaciones, sino para la minería, para el fracking, para las hidroeléctricas, las cerveceras, desarrollo inmobiliarios, hay empresas que quieren lucrar con el agua, por eso tenemos que estar muy vigilantes.

Un dictamen de impacto sociohídrico bloquearía la autorización de cualquier obra o actividad que vulneraría el derecho humano al agua de las comunidades y establecer políticas fiscales y tarifarias que reemplacen el actual esquema de subsidios indirectos para grandes usuarios, con el cual quienes tienen mayores beneficios económicos del aprovechamiento de aguas pagarían derechos para cubrir el costo de manejo y renovación de las aguas que utilizan y cubrir el costo de las obras requeridas para garantizar el derecho humano al agua y saneamiento para toda la población y no solo para los intereses empresariales.