Economía

OPCO irá por la vía legal por adeudo de Agroindustria

marzo 07, 2020

Coatzacoalcos, Ver.- Los socios de las empresas que desarrollaron las plantas de tratamiento de agua que da servicio a la empresa Pro Agroindustria señalaron que esta nueva administración no reconoce el contrato celebrado con ellos, pero reiteran que no van bloquear el proceso de arranque de las plantas productores de urea.

Emmanuel Peña y Cornelius Versteeg Zebadúa, socios de OPCO soluciones, refirieron que ellos diseñaron, construyeron y pusieron a operar una planta que da servicios de agua para procesos y otras actividades a Pro Agroindustrias, filial de Pemex:

Detallaron que ellos financiaron el proyecto de 219 millones de pesos con capital propio, ya que los bancos nacionales no quisieron apalancar los contratos con Pemex por los incumplimientos de pagos.

Durante el 2018, empezaron a recibir los pagos de parte de Pemex, pero después las plantas se pararon por la falta de gas, en las instalaciones que les proveen de amoniaco y dióxido de carbono.

Desde esa fecha están exigiendo el pago de los servicios y con el nuevo gobierno y las administraciones, el contrato que ellos tienen no ha sido reconocido.

"Nosotros evidentemente estamos siguiendo el camino jurídico para dirimir esta controversia. Sin embargo, consideramos que la planta no por un tema administrativo, de una disputa jurídica, que se eche a perder y no funcione", explicó Peña Sánchez.

Los inversionistas se deslindan de los problemas de corrupción que representó la compra de Agronitrogenados, ya que el contrato que ellos signaron se realizó en 2016 y esta planta no perteneció al patrimonio que se adquirió.

De acuerdo con el convenio que firmaron por 25 años, Pemex dejó de pagar 40 millones de pesos de 2017 a la fecha a OPCO Soluciones, por lo que el adeudo asciende a 259 millones de pesos ya con las penalizaciones que tiene el contrato.

Cornelius Versteeg añadió que la planta ya fue entregada y se les recomendó que Pemex contrate al personal que sabe operarla, pero ellos se deslindan de cualquier otra mala operación que se pueda dar.

"La verdad es que ya no nos es posible sufragar los gastos. Teníamos dos alternativas: una, cerrar la planta y permitir que no la tocaran; o entregar la planta y que Pemex la operara, para producir urea y de alguna forma que el país ganara", refirió Cornelius Versteeg.

El empresario constructor indicó que los cambios de administración dentro de la planta, han frenado que se llegue a un acuerdo, ya que los nuevos funcionarios no quieren reconocer el contrato firmado en la pasada administración.

Refirió que el nuevo director ha estado más abierto a dialogar con ellos y llegar a un acuerdo, pero seguirán con el litigio.