Política

La faena. La nueva dirigencia de Morena

febrero 27, 2020

La crisis existencial en que las ambiciones desmedidas de la ahora corrida Yeidckol Polevsky metió a Morena aún falta por resolverse y si bien resulta un paso importante su remoción dictaminada por la sala superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) al declarar válido el Congreso Nacional Extraordinario de Morena que tuvo lugar el pasado 26 de enero - y, con ello, la elección del diputado federal con licencia Alfonso Ramírez Cuéllar como presidente interino de ese instituto político- el morenismo debe darle velocidad para salir de la parálisis y la inacción política que ha hecho que el presidente López Obrador haya gobernado sin partido los primeros 15 meses de su gestión…La nueva dirigencia partidista debe sentarse a reflexionar y analizar acerca de su futuro , el partido que quiere ser , algo que no le dio tiempo de realizar por la velocidad con que se constituyó como vehículo para llevar al poder a AMLO…Esa ausencia de reflexión y de reglas claras es lo que abrió el paso a las extraordinarias ambiciones de poder del clan Polevsky , quien notoriamente perdió la brújula y puso a Morena en la ruta a la perredización que de continuar por esa vía habría convertido al partido en el gobierno en un remedo del fracasado proyecto "izquierdista" que terminó como dama de compañía del PAN…Ahora falta evitar que Morena se convierta en un nuevo PRI, como vocero de la voluntad presidencial e instrumento de control corporativo para el reparto de posiciones y candidaturas…Esa misma circunstancia se replicó en todos los estados donde gobierna Morena . En Veracruz, a Cuitláhuac García tampoco lo acompaña el partido. Inclusive, durante la campaña gubernamental , se supo que la dirección política partidista iba por una ruta distinta a la del candidato oficial actuando en contra de los intereses formales del proyecto estatal y torpedeando la misma gira proselitista del ahora gobernante. De hecho, ya como partido gubernamental, algunos de los incidentes internos tanto en el legislativo como en otras áreas gubernamentales estatales y federales, resultan reminiscencias de aquellas calenturas electoreras extremadamente anticipadas del actual superpoderoso delegado, Manuel Huerta, y que complicaron innecesariamente tanto la misma elección gubernamental como los primeros 15 meses de la gestión cuitlahuista… Pero desde ayer hay otras circunstancias. Morena si quiere distinguirse de los demás partidos tiene que construir un camino distinto, y en Veracruz ya hay visos de ello, pues de cara a la sucesión del dirigente que deberá de conducir el proceso electoral local en el 2021 al parecer existe un candidato único, que además de contar con el respaldo de Palacio de Gobierno, representa una nueva corriente política que se plantee la construcción real del partido , no en torno de ambiciones personales sino en consonancia de lo que dice representar la 4T…Se trata de Esteban Ramírez Zepeta, un cuitlahuista de pura cepa que tendrá la oportunidad histórica de ser el primer presidente del partido en plena etapa de la transición política del país…El morenismo ve con buenos ojos al originario de Las Choapas y confían en que se encuentre a la altura de las circunstancias que el estado necesita.