Política

Las hostilidades

febrero 12, 2020

Se reflexionaba ayer en este espacio editorial sobre la eventualidad de una manipulación política en la creación y manipulación del descontento en el ámbito de la burocracia estatal. Cosa relativamente sencilla de inducir toda vez de que en efecto existe la precondición de inconformidad en diversos empleados.

Hoy la hipótesis parece reforzarse luego del enfrentamiento de la Guardia Nacional y la Fuerza Civil con un grupo de manifestantes que protestaban por el desempeño reciente de esta última corporación en los límites del estado con Oaxaca.

La Guardia Nacional había ya acordado los puntos de una reunión de trabajo para procesar en concreto sus inconformidades, estaría por empezar cuando un segundo grupo la emprendió contra las instalaciones del cuartel de esta institución policiaca.

Ambas corporaciones se desplegaron para repeler la agresión, hubo detenidos y se decomisaron dos pistolas. Aceptando sin conceder que existe un motivo fundado para la inconformidad, el hecho de que la agresión empezara luego de que se había acordado los contenidos del diálogo, y de que entre los detenidos hubiera dos que iban armados con pistolas revela con crudeza que fue un montaje provocador. Porque, en efecto, las resistencias conservadoras a la reconfiguración institucional en marcha se revelan sobre bases diarias. Cualquier cambio, incluso los que son para mejorar, invariablemente van acompañados de inconvenientes y resistencias. Es la historia de la especie.