Política

Patéticos

enero 22, 2020

Con datos suministrados por el propio gobierno, se le reclama la persistencia de las condiciones de inseguridad generalizada y violencia. Porque, en efecto, ha aumentado.

Preocupa un poco la simpleza del argumento esgrimido por periodistas que cuestionan al Presidente por las mañanas, Jorge Ramos por ejemplo, y por los que se agrupan en la oposición. Es el contexto de los notables del gobierno anterior que tomaron las calles para exigirle al actual gobierno estatal haber arreglado nada del estercolero dejado por ellos y Javier Duarte. Vamos, que el reclamo deriva de un simplismo parvulario o de la más supina ignorancia. Los procesos sociales y económicos acumulan su propia energía y producen inercias. En una emergencia una locomotora no frena de inmediato, le lleva un trecho más o menos extendido dependiendo de la velocidad. Pasa lo mismo para virar un buque, es algo que lleva su tiempo y el arco que describe es amplio.

Que ayer la caterva de notables del gobierno anterior, entre panistas y penosos perredistas, salieran a reclamarle al gobierno no haber arreglado la decadente condición en la que ellos dejaron la seguridad pública, es de un cretinismo de proporciones cósmicas. Y no tanto por lo estulto de la pretensión, que lo es, sino por ser ellos los responsables de haber dejado las cosas como lo están ahora.

Ésa es la lógica de ellos, de los drones y los patrullajes intimidatorios de policías estatales con el fusil de asalto en ristre por las calles de cualquier ciudad del estado. La lógica de escamotear a los gobernados de salarios y de esperanza, y reclamarles luego que se enojen y sean violentos.

Como quiera que sea, tener que ver el redrojo en que esta caterva de colaboracionistas convirtió al PRD es como ver el huevo de la serpiente incubándose al calor del abrazo del necio. Algo así como los prisioneros convertidos en capataces de sus compañeros en los campos de concentración a cambio de seguir pegados a la ubre del dinero público en prerrogativas.