Política

Del derecho a disentir a la intolerancia

enero 21, 2020

El derecho a disentir, a pensar diferente o a expresarse con libertad es uno que se ha ganado no con pocos esfuerzos y sacrificios. Ha sido una lucha de la sociedad –que no de los partidos políticos u otras organizaciones e instituciones– que enfrentó en los gobiernos neoliberales los mayores obstáculos, inclusive, pago con represión, violencia institucional, persecuciones y hasta asesinatos de activistas el alto precio por construir un país más justo y democrático.

En ese difuso escenario participaron ciudadanos de múltiples ideologías: desde la derecha política más reaccionaria y sus variadas configuraciones, entre las que destacan las agrupaciones religiosas y la defensa férrea de postulados anclados en las formas más rancias de pensamiento, hasta las distintas tonalidades de la izquierda, incluyendo aquella simuladora corriente oportunista que un día se aliaba con el PAN y al otro con el PRI, con las consecuencias que hoy padece.

Por ello es que hoy en la inédita etapa del país y aposentada en la incertidumbre, dado que aún se encuentra en tempranas jornadas de construcción de nuevas instituciones, modificación de comportamientos sociales y fabricación de una nueva ciudadanía más libre y consciente de su papel, es que llaman la atención las no tan nuevas manifestaciones encabezadas por agrupaciones de corte religioso que se oponen a la iniciativa para reformar el Código Civil, que –entre otras cosas– legalizaría el matrimonio igualitario en Veracruz y favorecería el aborto.

Más allá de naturales disonancias, los manifestantes que ayer reventaron en Coatzacoalcos el foro organizado por legisladores denominado "Encuentro por la igualdad y la no discriminación", claramente iban con esa intención, y sin más propuesta que la de expresar su rechazo a la iniciativa en ciernes, con el pretexto de defender la vida y la familia.

De manera transparente se aprecia que en el estado de Veracruz, una de las tres primeras entidades de la República donde la población profesante de alguna religión pertenece a la Católica, existe una organización activa y de evidente participación que responde a los intereses de grupos de extrema derecha, y que en terreno de lo político-electoral son cuadros y activistas del PAN.

Aunque el evento se realizó en Coatzacoalcos, donde Morena se constituyó como la primera fuerza electoral y ganó alcaldía y diputaciones, tras el evento, sus organizadores afirmaron que ven difícil se pueda llevar a cabo nuevamente en esa localidad, lo que de paso permite ver el cariz de la confrontación ideológico-política por la cual transitarán los futuros procesos de elección de autoridades y representantes populares.

Aunque la lectura de una diputada morenista consideró que las protestas están conducidas por la manipulación y la ignorancia, lo cierto es que los argumentos de quienes se oponen a dicha reforma se replican en todo el estado, casi todos basados en expresiones intolerantes y que prefiguran una profundización de las diferencias entre los grupos políticamente desplazados por la irrupción del movimiento político que llevó a Morena al poder, y quienes pretenden construir un nuevo modelo de país.