Política

La sociedad enferma

enero 13, 2020

El fin de semana, este espacio editorial aventuraba la idea de los inquietantes signos de decadencia social expresados por el copy cat de un estudiante de Torreón con la matanza de Columbine en Estados Unidos hace dos décadas.

Un doloroso caso de imitación extra lógica que sólo se explica por la cultura de guerra subyacente de ambas sociedades. Una crónica, la norteamericana, empecinados desde su nacimiento como nación en apropiarse y enseñorearse del territorio ajeno. La otra extra lógica, consecuencia de haber metido a la sociedad nacional en la dinámica de la eficiencia y competitividad para satisfacer las demandas del mercado. La lógica neoliberal de la competitividad y del abaratamiento del trabajo y de la calidad del salario; todo en un contexto de guerra intestina contra la abstracción del "crimen organizado", mientras el gobierno combatía, sí, el crimen organizado que operaban las otras organizaciones corporativas criminales que hacían competencia a la organización criminal que se sentaba a la mesa con el crimen organizado.

Ayer fue despedido el cuerpo del menor perpetrador de la tragedia. Apenas es posible imaginar la profundidad y cantidad de sufrimiento acumulado en la mente de ese joven que durante la mayor parte de su vida ha sido estimulado con imágenes que normalizan la violencia aleatoria sin propósito, o a lo pendejo. Nomás porque sí. Porque el muchacho, o ex empleado, o quien quiera que fuera el perpetrador, la única forma que encuentra de no ahogarse congestionado en su enojo es emprenderla a balazos en contra de la fuente de su frustración. Ésa es la educación por competencias impulsada por la OCDE desde los años 80. Empieza a cobrar factura.