Política

Nudos

enero 08, 2020

A 13 meses del cambio de régimen en el país y en Veracruz, es claro que la dimensión y profundidad de los problemas dejados por 18 años de gobiernos venales y sátrapas es abismal.

El gobierno del estado simplemente no tiene la capacidad institucional –ni humana– para cabalmente hacer frente a todos ellos. Tampoco para hacerles frentes individualmente, como es el caso de los desaparecidos.

El encaje institucional es débil, no sólo por su configuración o por los vicios autoritarios que lastran, lo es también porque el personal que hace funcionar en la práctica a las instituciones, arrastra los vicios del régimen anterior. Eso es lo que hay y con eso es con lo que hay trabajar.

El problema es que, desde la perspectiva de los gobernados, eso es insuficiente. Votaron por un cambio y es preciso que ese cambio se vea y sea percibido por los gobernados. Hay asuntos en los que el estado simplemente no tiene la capacidad de hacerles frente.

La visita del subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, Alejandro Encinas, para reunirse con los familiares de personas desaparecidas y con el Colectivo de Familiares de Desaparecidos de Córdoba-Orizaba servirá, eventualmente, para distender la tensión creada entre el gobierno del estado y los familiares de personas desaparecidas. No poca cosa si nos atenemos al obsceno número de personas desaparecidas en el estado y a los recientes reclamos de los familiares de éstos al gobierno del estado.

La tensión existe por sí misma, por el sólo hecho de ser gobierno y ciudadanos demandantes de soluciones. Pero el manejo que recientemente se ha hecho de esa tensión con familiares ha generado tensiones adicionales que es preciso atender.

Esto es motivo obligado de reflexión por parte de los tomadores de decisiones en el estado y es de agradecer la intervención y las certezas que la presencia de Encinas puedan implicar.

Es harto deseable que el gobierno del estado escuche y atienda las observaciones hechas por los colectivos frente al subsecretario Encinas. Los colectivos señalan omisiones de funcionarios estatales, falta de cumplimiento de protocolos de actuación, rezago en la identificación forense y la falta de apertura para establecer diálogo con ellas. Aspectos todos que socavan la relación con los gobernados y exacerban las tensiones que existen desde hace ocho años.

Para la consolidación del cambio es sustantivo que la respuesta gubernamental en temas como la desaparición forzada sea creíble y razonablemente satisfactoria. Existe dolor y frustración en las familias y comprender eso desde la empatía es determinante para el rango de credibilidad que logre el gobierno para sí mismo.

La arrogancia y la inexperiencia no ayudan, la empatía sí.