Municipios

Subiría cifra de VIH-Sida por trabajo sexual de migrantes en sureste del país

diciembre 27, 2019

Orizaba, Ver.- El gobierno estatal no pudo resolver el desabasto de medicamentos para enfermedades crónicas como el VIH-Sida y en este diciembre se registra la más grave falta de fármacos tanto para dicho padecimiento como para la esquizofrenia, acusó Hugo Sánchez Badillo, de la agrupación Todos somos positivos.

Por esta situación, Veracruz es, junto con Chiapas, de los estados con mayores problemas de falta de medicinas en hospitales del IMSS, según advirtió en noviembre pasado Luis Adrián Quiroz, coordinador general de la organización Derechohabientes viviendo con VIH-Sida.

Además, según el Censida, en nuestra entidad hay un repunte de nuevos casos de esta enfermedad.

"Durante los primeros días este mes, dijo, se tuvieron tres casos de personas que se les había negado la dotación y que como no había las iban a sacar de su lista de medicamentos, el médico les tendría que cambiar de fármaco. Esto es una situación preocupante, ya que se trata de pacientes inmunosuprimidos y esto les puede provocar algunas alteraciones no favorables", expuso.

Agregó que a estos derechohabientes no se les puede decir simplemente que no hay un medicamento y menos cambiárselos porque no es algo para la gripe, pues al cambiarles el coctel pueden provocarles una inmunoterapia o reacción adversa y no es solo dolores de cabeza, insomnio, vómito o desarrollo de alguna patología.

De acuerdo con datos del Centro Nacional para la Prevención y el Control del VIH y el Sida (Censida), en México al año se diagnostican 6 mil nuevos casos, aunque podría existir una cifra negra o un subdiagnóstico en entidades del sureste del país, debido a la falta de una política pública integral para enfrentar el repunte de esta enfermedad como se registra en Chiapas y Veracruz, "donde los migrantes están utilizando el trabajo sexual sin protección como un medio para subsistir", se señala en un comunicado emitido hace unos días.

En este contexto, se espera que en 2020 el desabasto se subsane para no poner en riesgo la vida de los pacientes, los cuales –recalcó el activista–, están en riesgo de que al dejar de tomar sus tratamientos les afecte más, pues su enfermedad empieza a manifestarse provocando alteraciones en su conducta".