Sociedad y Justicia

Falanges: Las instituciones de educación superior entre la responsabilidad y la mafia: el caso de la Universidad Veracruzana

diciembre 07, 2019

El problema de las instituciones de educación superior (IES), tanto privadas como públicas, es que presentan el mismo reto general: desarrollar una formación acorde con la realidad actual y con la capacidad de adecuarse a las vicisitudes futuras, de tal forma que se puedan solucionar problemas profesionales y cotidianos empleando el pensamiento crítico.

La formación del profesional en la educación superior supone desarrollar aspectos disciplinares y transitar al trabajo colegiado de los ámbitos multi e interdisciplinarios, al transdisciplinario. Los problemas de las IES en el ámbito curricular formal es que rara vez se estructuran de acuerdo a estudios de mercado y necesidades sociales objetivas. ¿Usted conoce planes y programas de estudio de IES construidos mediante estudios de mercado y responsabilidad social? …yo muy, muy pocos.

Con frecuencia los planes y programas presentan contenidos desfasados de la realidad, es común que sus antologías sean un amasijo de buenos deseos y pésimos textos, lo que genera formaciones deficientes. ¿Se dejaría operar o que le lleve sus litigios, o que le construya su casa un recién egresado de una IES? Yo tampoco.

Otro aspecto es la formación en valores, este problema no radica en el currículo formal, sino en la práctica cotidiana y la interacción en la comunidad de la IES en particular. Es decir, la legislación laboral, penal y administrativa, la legislación interna de la IES, los códigos de ética, de conducta, los protocolos contra las violencias, todo esto de poco sirve si no se aplica; remite a la no formación cívica. Mediante el ejemplo de las autoridades de las IES forma/deforman, es currículo informal y real para la ilegalidad y el contubernio.

No hay formación institucional en valores para la civilidad. Si se viola flagrantemente la Ley General de Trasparencia y Acceso a la Información Pública cuando las unidades y los portales de transparencia no cuentan con la información desglosada de nóminas (salarios, compensaciones, prestaciones…) de los funcionarios, lista de proveedores con especificaciones de ley, indicadores de gestión y desarrollo, cuando su rector y los altos funcionarios ganan más que el presidente de la República como es el caso de la Universidad Veracruzana (UV), violando la ley de remuneraciones.

No hay una cultura de la trasparencia. Hay actos sistemáticos de ocultamiento, escamoteo y galimatías de la información pública, esto aplicable en los casos de IES públicas y a la parte proporcional de IES privadas cuando reciben recursos públicos, esto implica que se está frente a una mafia. En estos casos lo peor es que la Junta de Gobierno, el Consejo Universitario, la legislatura, la Contraloría del Estado solapan estos actos de corrupción.

Las unidades de género, de derechos universitarios, los observatorios sobre temas como género, las deficientes/dolosa actuaciones de los representantes sindicales ante casos de discriminaciones por parte de funcionarios o de encubrimiento de acosos sexuales; muestran que son notoriamente delictivas cuando no cumplen su misión, cuando solapan la violencia de género, la discrimina laboral-

Hay casos de funcionarios de IES con señalamientos y denuncias por acoso sexual y laboral, discriminación, que son de dominio público. Por ejemplo en la UV, en relación al Director del Área Económico Administrativo, Arturo Bocardo Valle, quien tiene señalamientos de alumnas por acoso sexual y señalamientos por discriminación por parte docentes, todo ello documentado, de dominio público y solapado por la rectoría.

Frente a los problemas de violencia y discriminación, en particular en el tema de violencia de género y acoso sexual que de suyo son delitos ocultos, materia penal, no administrativa, varias IES y en particular la UV han propuesto protocolos, ha hecho carteles digitales y campañas de moñitos, lo cual de suyo no resuelve nada. Lo que se tiene que hacer es: 1. Poner un denuncia ante la fiscalía correspondiente, en todo caso la IES tendría que respaldar a la presunta víctima, 2. Poner en resguardo al presunto victimario sin omitir el principio de presunción de inocencia, 3. Garantizar los derechos de la presunta víctima a efecto de no revictimizarla. Esto no es un protocolo! es una acción de sentido común y de conformidad jurídica.

Es obvio que al interior de las IES se tiene que investigar y garantizar a las partes de conformidad con el principio de equidad. Pero el punto es dar parte a la fiscalía para que realicen las investigaciones correspondientes y, de acuerdo a lo resuelto por la fiscalía y en su caso por el juez, dictar en concordancia el veredicto final al interior de la IES. Pero ¿Por qué no se da parte a la fiscalía será por ignorancia o contubernio? Pero ninguna exime de responsabilidades y ambas revictimizan.

Así, esta situación de las IES presenta varias aristas: la falta de pertinencia curricular, la falta de formación para la vida cívica por la falta de transparencia y la omisión ante los actos de violencia. Es notoria la falta de pensamiento crítico y de redes de mafias anquilosadas en el presupuesto de las IES públicas. En efecto, el grado de corrupción varía en cada IES, esto es una condición grave, ¿o usted qué piensa?

lmaury_cruz@hotmail.com